La nueva linterna ha sido trasladada por aire hasta la cima después de llegar en barco desde Bouzas, dentro de una renovación de más de 300.000 euros que también incorpora energía solar
Una carga de 1.500 kilos suspendida de un helicóptero sobre las Islas Cíes. La renovación del emblemático faro de Vigo ha obligado a desplegar este miércoles una compleja operación aérea para llevar hasta su cima las piezas de la nueva linterna, dejando una imagen poco habitual sobre la ría.
El viaje comenzó por mar. Los dos grandes componentes de la estructura salieron el martes en barco desde Bouzas hasta el muelle de Carracido. A partir de ahí quedaba el tramo más complicado: salvar el desnivel existente hasta el faro con unas piezas cuyo peso hacía inviable un traslado convencional.
Un helicóptero especializado ha ido elevando los elementos uno a uno. El cuerpo acristalado pesa 1.000 kilos, mientras que la gran cúpula metálica que rematará nuevamente el faro alcanza la tonelada y media.
Los equipos técnicos deben encargarse después de encajar y ensamblar las piezas en su posición definitiva.
Más de 300.000 euros frente al desgaste de los temporales
La renovación responde al deterioro acumulado por la antigua estructura tras años soportando las condiciones especialmente exigentes de Cíes, con la acción continuada del viento, los temporales y el salitre.
La Autoridad Portuaria de Vigo ha destinado más de 300.000 euros a unos trabajos que incluyen tanto la renovación de la linterna como otras mejoras destinadas a modernizar el funcionamiento del faro.
La operación de izado requiere una coordinación especialmente precisa por las dimensiones y el peso de los componentes, además de las características del enclave en el que se desarrolla.
El sol ayudará a mantener encendida la luz de Cíes
La intervención servirá también para modificar la forma en la que el faro obtiene parte de la energía necesaria para funcionar. El Puerto de Vigo ha instalado una nueva planta fotovoltaica, acompañada de nuevos paneles y baterías.
El objetivo es aumentar la autonomía del faro y reducir sus emisiones, aprovechando la energía solar para contribuir a mantener encendida durante la noche su característica luz.
La renovación de la linterna tampoco será la última actuación prevista en este punto de las islas.
Un museo sobre fareros y naufragios
La Autoridad Portuaria plantea ahora rehabilitar el edificio anexo al faro y convertirlo en un pequeño museo abierto a quienes visiten Cíes.
El proyecto pretende recuperar la historia marítima vinculada al lugar y acercar al público la vida de los antiguos fareros, pero también los barcos hundidos que permanecen en la ría y la riqueza natural del archipiélago.
Antes de que llegue esa segunda transformación, la primera ha dejado ya una estampa singular: la nueva cumbre del faro atravesando el cielo de Cíes colgada de un helicóptero antes de regresar a su lugar a decenas de metros sobre el Atlántico.


