El Celta prepara el asalto al Nuevo Los Cármenes donde espera el Granada del vigués Diego Martínez

Los buenos resultados del equipo andaluz desde la llegada de Martínez hacen que la afición tenga en él una especie de brujo: en semifinales de la Copa y a dos puntos de Europa League

De 16 visitas a Granada, el Celta sólo venció en 3, aunque todas ellas en la última década

Cuando se pronuncia la palabra chamán, a muchos les viene a la cabeza la imagen de los indios americanos, con sus penachos de plumas y sus pipas de la paz; hechiceros tranquilos danzando alrededor del fuego confiados en la llegada de la lluvia. En Granada, la imagen es otra: la de un jovén tranquilo y educado, moreno, con barba cuidada de tres días, gran desconocido para el público hasta hace apenas un suspiro. Allí, en el sur, el chamán tiene nombre y apellidos: Diego Martínez Penas.

Aunque los métodos de este vigués poco tienen que ver con la brujería y mucho con el trabajo. Lo dejó claro el primer día: «Nos va a costar la ­vida para ganar pero daremos la vida para lograrlo». Y así ha sido desde entonces. Su encuentro con Granada y el Granada fue como un flechazo inesperado que hoy hace suspirar a una ciudad entera: tras el ascenso, viaja por LaLiga noveno, a dos puntos de Europa y 14 por encima del infierno. Salvados antes de empezar la primavera.

Un éxito al que suman las semifinales de Copa; el sueño de Granada desde hace un mes. El 1-0 de Bilbao deja la esperanza intacta para la vuelta en el Nuevo Los Cármenes, el próximo jueves a las nueve de la noche.

Allí llegará antes el Celta, el sábado a la misma hora. Un invitado incómodo que busca aprovechar la distracción para alejarse del descenso. El histórico no es alagüeño: de 16 visitas a Granada, los vigueses sólo vencieron en 3. No obstante, todos los partidos ganados corresponden a la última década. Las derrotas son en blanco y negro.

«11 guerreros»

Para volver con los tres puntos, el vestuario se conjura. Pone la voz Murillo, ex del conjunto granadino: «Conozco ese club, su afición, la ciudad, y sé que están viviendo un momento maravilloso, pero nosotros tenemos que ir allá a afrontar ese partido como once guerreros para intentar superar a un equipo que ahora está en una buena racha».

Y alerta sobre la posible distracción copera: «Puede ser condicionante, pero independientemente de quién juegue será un partido difícil». Y bajo la sombra de un chamán.