La clase de tercer curso de la Escuela de Enfermería de Povisa ha sufrido un brote de COVID-19 que ha obligado a suspender la docencia presencial. Según indican desde el hospital, el contagio se produjo en una reunión privada durante una comida los primeros días de Octubre.
Tras esa comida, los alumnos contagiados no volvieron al centro ya que los días posteriores tenían clases a través de teledocencia. Tras conocer los contagios, el resto de alumnos han sido sometidos a las pruebas PCR que han dado negativo. Pese a ello, desde el centro se ha tomado la decisión de suspender las clases presenciales y se continuará con la rutina de docencia de forma telemática.

