El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana en su Orden TMA/254/2020, de 18 de marzo, fijaba la cifra máxima de ocupación en un tercio de los asientos disponibles
Sindicato y trabajadores denuncian que Vitrasa lo incumple ya que no calcula ese tercio sobre los asientos sino sobre la cifra total de aforo del vehículo
Debido a la rapidez en la expansión de la pandemia y la situación de emergencia sanitaria ocasionada, el Gobierno se vio obligado el pasado 14 de marzo a decretar el estado de alarma por Covid-19 en todo el territorio nacional. Como consecuencia, se fijaron una serie de medidas restrictivas para tratar de frenar la propagación del virus.
Algunas de estas medidas son las que afectan a los transporte públicos. De acuerdo con los artículos 4 y 14.1 del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, el Ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, aplicó una serie de medidas en orden a la protección de personas, bienes y lugares. Esas medias recogidas en el «BOE» núm. 74, de 19 de marzo de 2020, tratan de determinar condiciones de utilización de determinados transportes terrestres de viajeros, con objeto de reforzar las medidas tendentes a evitar la propagación del COVID-19.
En el artículo 3 del BOE, se incide en la obligación de adoptar en los transportes públicos «las medidas necesarias para procurar la máxima separación posible entre los viajeros». Para ello, se fija un aforo máximo permitido en los vehículos de transporte público, de tal manera que «no podrán ser ocupados más de un tercio de los asientos disponibles para la ocupación máxima del vehículo». Es aquí donde surge la controversia, ya que Vitrasa calcula ese tercio sobre el aforo total de sus vehículos, contabilizando tanto asientos, como plazas de pie.

En la web de la compañía se puede observar cómo fijan en 151 la capacidad máxima de uno de sus autobuses de 18 metros (suma entre las 43 plazas de asientos, más 108 plazas de pie). Para este tipo de vehículo desde Vitrasa han comunicado a sus trabajadores que la capacidad de pasajeros permitidos durante el estado de alarma sería de entre 46 y 50 pasajeros. Una cifra que, por sí misma, ya rebasa la cantidad de asientos disponibles. El cálculo de 1/3 sobre el número de asientos que indica el Gobierno permitiría tan solo 14-15 pasajeros en un vehículo de este tipo. Sindicato y trabajadores alertan de que lo mismo está sucediendo en autobuses de 12 metros, donde se les indica que carguen hasta 35 personas cuando, según la orden dictada por el Gobierno, solo deberían entrar entre 8 y 10.
«La ocupación máxima que figura en las características de los autobuses es irreal. No hay un conductor que sea capaz de meter 100 personas en un autobús», señalan los trabajadores, haciendo hincapié en que se está incurriendo en una falta todavía más grave a la hora de hacer el cálculo de aforo sobre estos números.
Otro de los aspectos en los que no están de acuerdo los trabajadores son las medidas de higiene y desinfección llevadas por parte de la empresa. «La limpieza no se está tomando en serio, no es minuciosa», lamentan. Desde el Comité de Empresa solicitan que al inicio de cada turno se facilite a cada trabajador un autobús limpio y desinfectado, y critican que desde Vitrasa se hayan reducido las labores de limpieza imposibilitando que los vehículos sean desinfectados diariamente. Los trabajadores reclaman la desinfección mediante ozono o métodos más rigurosos que los empleados ahora, que se reducen a una limpieza básica realizada por los propios conductores.

Imagen de uno de los salpicaderos tras ser limpiado por un conductor. 
Imagen de la zona de pedales de uno de los autobuses.
En este sentido, crece la preocupación entre los conductores ante posibles contagios entre el personal. Señalan que durante los turnos de trabajo con pasajeros en continua rotación y aumentando la carga vírica dentro del espacio reducido del vehículo, se provoca una situación de alto riesgo de contagio si no se toman las medidas higiénicas y de prevención necesarias. En este contexto, los trabajadores lamentan que la empresa solo haya proporcionado mascarillas «donadas y sin homologar» durante la primera semana y que actualmente tengan que conseguirlas por sus propios medios o verse obligados a trabajar sin ellas.
Desde el Comité de Empresa ya se han puesto en contacto con Vitrasa para solicitare un reunión urgente en la que se puedan tratar estos temas así como los que conciernen al ERTE aprobado recientemente en relativo a calendario, equitatividad, festivos trabajados durante el ERTE o protocolos ante posibles contagios en la empresa.

