TOMÁS NEVINSON

Segunda parte de la historia de la vida del matrimonio formado por Berta Isla y Tomás Nevinson. Tomás trabajó para los servicios secretos del Reino Unido, aunque ya está retirado. Ahora vuelven a contactar con él para una nueva misión: en una ciudad del noroeste se esconde una peligrosa terrorista del IRA, que ayudó a ETA en algunos de los atentados más salvajes de la banda. Tras una cuidadosa investigación, los servicios secretos no han podido determinar bajo qué identidad se oculta; dudan entre tres mujeres, de edad similar. Tomás deberá conocer a las tres, e investigar cuál de ellas es la verdadera.

Autor: Javier MARÍAS – Editorial: ALFAGUARA. Barcelona, 2021 – Páginas: 668 – Género: Thriller. Público: Adultos


Nadie puede negar que Javier Marías (Madrid, 1951) es uno de los mejores escritores actuales en lengua castellana. escritor, traductor y editor español, miembro de número de la Real Academia Española desde 2008, donde ocupa el sillón «R». Además colabora con artículos en prensa española y extranjera. Sus novelas han sido traducidas a cuarenta idiomas y publicadas en cincuenta países. Es cierto que se ha ganado fama de hombre polémico, enfrentándose con editores, productores de cine o la Asociación de Víctimas del Terrorismo, entre otros. Como tantos otros… digamos, artistas, que piensan de manera diferente al común de los mortales. Pero esta sería otra historia.

Esta nueva novela, que acaba de ser publicada, es continuación de Berta Isla, publicada en 2017. Quien haya leído el libro, quizá recuerde que Tomás Nevinson, de padre inglés, es el controvertido marido de Berta. Han tenido un matrimonio… cuando menos complicado, estando una en Madrid y otro en Londres, y además trabajando para los servicios secretos ingleses. En la novela actual, Tomás ha abandonado ese trabajo, y ahora vive en Madrid, trabaja en la Embajada británica, e intenta reconectar con su esposa y sus hijos, que durante años le creyeron muerto. Entonces, su antiguo jefe contacta con él de nuevo, con un último encargo, perfecto para sus habilidades.

En el fondo, el argumento – poco creíble – es solamente un pretexto para que el autor dirija nuestro pensamiento. Sitúa la acción en 1997: para los que ya estamos vacunados, es el ominoso año en el que la liberación de Ortega Lara fue seguida por el horrible asesinato del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco. El año de las “manos blancas”, que para muchos fue el comienzo del fin de ETA, al perder buena parte de su apoyo popular. En ese caldo de cultivo, Marías inserta las reflexiones de un hombre que tiene que determinar si una persona tiene derecho a que se le perdone, aunque no se pueda determinar con seguridad si está arrepentido; si cualquiera tiene derecho a aplicar la justicia, sin necesidad de juicio si se sabe que son culpables; si es mejor matar a una persona inocente para salvar a muchas más… Reflexiones sobre la justicia en un momento que para los españoles fue especialmente difícil.

El padre de Javier Marías fue un conocido filósofo, de los mejores del siglo XX; es lógico que su hijo haya heredado alguna de sus habilidades. Hace reflexionar al lector sin que éste se de cuenta. Al presentar las reflexiones (continuas) de Tomás, te obliga a pensar con él. El libro es en realidad un continuo examen de conciencia, en un momento especialmente difícil (1997, repito), con España en carne viva, cuando el cuerpo pide reacciones rápidas, viscerales. Juegas con el autor y con su pensamiento durante todo el libro – extenso, lento -, sin que te guíe hacia lo que considera correcto, sino que debe ser el lector quien llegue, si quiere, a una conclusión. Una lectura muy inteligente, que te obliga a pensar, a reflexionar, que estimula y no solamente acompaña, o entretiene.