La familia Cunninghan va a celebrar una reunión en una estación de esquí en pleno temporal de nieve. Ern, el narrador, es un entendido en el género policiaco, con varios libros escritos sobre cómo componer este tipo de novelas. Allí estará su madre con su esposo (tras enviudar del padre de Ern), su tía Aloysia y su marido, Sofía (hija del marido de su madre, con la que se crió como otra hermana), la exmujer de su hermano Michael, la esposa de Ern… Y aparecerá su hermano Michael, porque ese mismo día saldrá de la cárcel, donde estuvo tres años por asesinato. Pronto saldrán a la luz distintos problemas familiares. Cuando al día siguiente aparece un cadáver en la estación de esquí, empezará la investigación, encerrados por el mal tiempo.
Autor: Benjamin STEVENSON – Editorial: PLANETA. Barcelona, 2023 – Páginas: 464 – Género: Thriller – Público: Adultos
El título de esta novela me resultó muy atractivo, y no pude dejarla pasar. No me arrepiento: reconozco que pasé un buen rato con esta mezcla de novela negra, humor negro y literatura experimental. Con un autor desconocido pero con cierto oficio, que ha dado lugar a una historia entretenida. Esta novela es la tercera del escritor nacido en Australia, y si no me equivoco la primera traducida al español. A punto está de salir la siguiente, Todos en este tren son sospechosos, con el mismo protagonista, Ernest Cullingham.
La acción tiene lugar en una estación de esquí de Australia, un sitio lejos de todo, sin cobertura de móvil, y que además está a punto de ser golpeada por una tremenda tormenta que les dejará absolutamente aislados. La familia Cunningham va a reunirse por primera vez en cinco años. Y es una familia pequeña, pero muy peculiar: al fin y al cabo, todos en esa familia han matado a alguien, como reconoce Ernest (Ern) en la primera línea de la novela. Además, su hermano Michael saldrá de la cárcel al día siguiente, y fue el testimonio de Ern el que le condenó, por lo que el encuentro entre los hermanos no parece que vaya a ser del todo positivo…
Cuando, a la mañana siguiente, aún están esperando por Michael, se produce el siniestro descubrimiento de un cadáver en el exterior del bungaló principal de la estación. Y no ha muerto por congelación, sino que a todas luces ha sido asesinado. Sólo consigue llegar hasta arriba un policía bastante mediocre que jamás se ha enfrentado a un caso como éste. Y todos piensan que Ern, como estudioso de la novela de detectives, puede ser quien mejor se enfrente a la nueva situación.
Ern es el narrador de la historia. Pero él no es un novelista, como repite incansablemente, sino un estudioso de la novela negra, con un libro muy vendido sobre el género, en el que alienta a seguir las diez reglas del escritor Ronald E. Knox sobre las novelas de detectives. Ese complejo de inferioridad del narrador, que con mucha frecuencia rompe la famosa cuarta pared para increpar al lector, recordarle las diez reglas o la que le interese en este momento, y hacerle ver que no será el suyo un relato tramposo.
La historia se enreda en sí misma: se narran los diferentes crímenes cometidos por cada miembro de la familia, y son unos cuantos, lo que te lleva a sospechar de todos y de ninguno. Dialogas con el autor, y vas descubriendo de su mano las distintas pistas que encuentra, e investigas siempre de su mano. Es cierto que el libro no es tramposo, como nos había dicho al principio. Y aunque, siempre desde mi punto de vista, el final es un tanto exagerado, ruidoso y destemplado, todo el libro es tan entretenido que se lo perdonamos.

