TODO VA A MEJORAR

Juan Francisco Martínez Sarmiento, un poderoso empresario español, pensó que la pandemia de 2020 le podría servir para cambiar España de forma radical, por el bien de sus ciudadanos. Con una poderosa inversión, crea un nuevo partido político, el Movimiento Ciudadano ¡Soluciones Ya! (MCSY). Consigue inversores entre los empresarios que conoce, contrata a diversos profesionales, y mediante un fuerte aparato de propaganda, cuatro años después de la Segunda Pandemia consigue una abrumadora mayoría en las elecciones generales. Primero acabará con la Unión Europea, después con Ejército y Policía, y comienza a gestionar España como fuera una empresa. Consigue el pleno empleo y la gente está contenta… pero sin libertad.

Autora: Almudena GRANDES – Editorial: TUSQUETS. Barcelona, 2022 – Páginas: 512 – Género: Distopía – Público: General


Almudena Grandes (Madrid, 1961 – Madrid, 2021) es una de esas escritoras conocidas por todos, tanto en su faceta literaria como en la de columnista del diario “El País”, que también ejerció. Fue una pena su fallecimiento hace dos años, siendo una mujer todavía joven, por no haber podido superar la recidiva de un cáncer anterior. Aunque no es una escritora que me atrajera para nada, sobre todo porque su primer éxito fue una novela erótica, la tremenda Las edades de Lulú, que Bigas Luna llevó también al cine. No soy nada amigo de las guarrerías, por lo que dejaba de lado siempre a esta señora.

Pero tengo que reconocer que la salida de una obra póstuma me picó la curiosidad. En efecto, esta novela se publicó un año después de su fallecimiento, y tras la revisión (que solamente fue hacer un cierre coherente de la historia) que le hizo su marido, Luis García Montero, también escritor. Y me lo pasé muy bien, porque la historia es una poderosa distopía que podemos ver como muy posible, o cercana, al basarse en la situación de España en 2020, que fue cuando empezó a escribirla. Los personajes que idea están muy bien trazados, y aunque son muchos es relativamente sencillo seguir el relato. Es una pena que, tras un argumento tan vibrante y entretenido, no consiguiera darle final, porque habría resultado una novela redonda.

Nos situamos en una España poco posterior a la primera pandemia; primera, porque ya se ha desatado una segunda. Todo ha cambiado para mal en nuestro país, y un empresario muy poderoso, al que apodan “El Gran Capitán”, idea un plan ingenioso para hacerse con el poder en toda la nación, y después empezar a gestionarla como si de una empresa se tratara. Claro, tiene primero que ganar las elecciones, lo que consigue muy pronto y batiendo el récord de diputados que tuvo el PSOE en 1982. Después, comienza los cambios con la disolución de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, que sustituye por las llamadas Fuerzas de Vigilancia. Y también pone a funcionar un potente aparato de propaganda, que comienza cuando, en el mes de agosto, y de forma repentina, cae el Internet de todo el país.

Es muy atractiva la manera en que Almudena Grandes toma el espíritu de un país y lo aprisiona con la seguridad de las ideas del empresario. Y cómo, con la publicidad correcta, todos los ciudadanos se tragan las versiones oficiales de la realidad. Sólo con algunos momentos dramáticos aparece un grupo muy heterogéneo y curioso, divertido incluso, de personas que deciden atacar el sistema como pueden, de formas ingeniosas y de las que duelen, aunque en ello arriesgan la vida. Porque al final el hombre no subsiste con pan y circo, como decía la sátira romana. Necesita algo más, necesita valores en los que pensar, necesita decidir por sí mismo, necesita libertad, y no solamente el pleno empleo y las necesidades esenciales satisfechas. También en eso Almudena Grandes da varias lecciones.

La novela, como digo, está casi sin terminar. Sí, le dan un final, que es casi como planchar un pañuelo que todavía no ha pasado por la lavadora. Y es una lástima. Como lástima es la necesidad casi enfermiza que tiene la escritora de salpimentar toda la historia con escenas sexuales (breves, sí, pero ahí están), con personajes que piensan solamente en eso, y con muchas palabras groseras, que hacen tosca la que podría haber sido, en otras circunstancias, una extraordinaria novela.