Todo lo que quiero por Navidad

Coudet dirigiendo un partido del Celta. Foto: LaLiga

Tomy Mottola vagaba por 1994 buscando revitalizar sus finanzas, estaba pagando su primer divorcio, buscaba nuestros sentimientos y dólares; Tommy sabia que lo atemporal gana mas dinero. Buscó la voz mas aterciopelada posible y la estética que triunfaba en aquellos tiempos, buscó campanas que recordaran a la festividad que medio planeta celebra y busco un acorde pop para enganchar al no creyente.

Lo intentó Abel Caballero en 2019 con War is over; lo intentó Mouriño con Unzúe, Mohammed y García. Atrinaba ese árbol la canción navideña del ex beattle, cuya letra representa el espíritu global de la Navidad, la paz en trincheras, un mensaje más profundo, acordes más elevados, en Vigo queríamos bailar, en Vigo sólo queremos bailar.

20 de diciembre de 2020 y solo hay campanillas en mi cerebro, no me importan las restricciones, un mago argentino ha hecho todos mis deseos realidad en semanas. Brais mira portería; a Denis ya no le faltan cinco para el peso; las bananas de Lucas Olaza han vuelto; no me importan los regalos ni la nieve que no aparece desde el 84 ¡Ya lo ven, ya lo ven es el equipo de Coudet!

La presión y la intensidad, tres años pidiéndolas y siempre me traían carbón, toques cortos  y equipos lentos, me traían a John Lennon y yo quería a los Pogues, me dejaban bajo el árbol a la Pedroche y pedía iluso de mí, a Mariah Carey, con la que Tommy Motola se casó endeudado y para la que compuso la Navidad, la Navidad de todos, la Navidad eterna y alegre.

26 años más tarde de que Tommy Mottola compusiese para su esposa Mariah y su torrente de voz la canción que le permitiría jubilar a sus bisnietos, “All i want for Christmas is you” es por primera vez nº 1 en UK y en el Bill Billboard americano. Intentamos dormir el domingo embelesados, con 4 de 4 del ‘Chacho’ en el banquillo, porque en Sevilla no lo estuvo, con un equipo intenso, un equipo de ciudad obrera, un equipo duro, orgulloso, macarra, lleno de intensidad peruana y genialidad de la Ría, una auténtica delicia, una gloriosa opera rock, un villancico moderno una letra de Bad Bunny, un clip de Rosalía. No lo saben en España pero somos el mejor equipo de LaLiga y no son conscientes de lo que se les viene encima.

Hemos encontrado al ‘Toto’ que nos merecemos, no aquel Eduardo Berizzo demasiado bueno para nosotros, educado, elegante y comedido. Pegamos en el palo con el turco Mohammed, la clavamos con el ‘Chacho’, fular cuando no debe, camiseta hortera cuando debe camisa, pantalón vaquero cuando debe traje. Vigo, desubicada, ‘chachista’, navideña, tan grande y maravillosa y pasada como Mariah Carey, tan necesitada de ser la número uno al fin, tan merecido que 26 años después de que aquel penal de Alejo en 1994 nos despertase de la inocencia, nos obligan a soñar.