TODO ARDE

Aura, una joven ejecutiva a punto de entrar en prisión por un crimen que no cometió, conoce en el calabozo a Mari Paz, antigua legionaria retirada y traumatizada. Entre las dos deciden idear un plan que le sirva de venganza contra el banco del que era gestora de fondos, quienes la utilizaron para sus fines y después le arruinaron la vida. Pronto se darán cuenta de que luchan contra un gigante, y que puede ser mejor una retirada a tiempo que una derrota. Pero ¿se darán por vencidas? Sere, una extraña programadora informática, antisocial y aficionada a las citas grandilocuentes, les ayudará en su lucha.

Autor: Juan GÓMEZ-JURADO – Editorial: EDICIONES B. Barcelona, 2022 – Páginas: 600 – Género: Thriller – Público: General


A bombo y platillo, y quizá comenzando la campaña de Navidad de las editoriales, se ha anunciado esta nueva novela de Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977), después del avasallador éxito de la trilogía de la Reina Roja, que ha llegado al millón de ejemplares, y ha sido traducido a cuarenta leguas. Continúa en esta ocasión con ese estilo tan propio suyo, con unos planteamientos de thriller pero diferentes, de algún modo. En este caso, no vamos a ver el delito desde el punto de vista del investigador, sino del causante.

Gómez-Jurado sitúa su novela en un territorio que conoce bien: su Madrid, en el momento actual. Enseguida nos presenta a Aura, una joven ejecutiva venida a menos, a la que detienen por un incidente en una perfumería. Pasará la noche en el calabozo, preocupada por sus hijas, que se quedan solas en casa, porque que su padre fue asesinado recientemente. Esa noche ayuda a una joven gallega, a la que otras reclusas quieren dar una paliza. Las dos se hacen amigas, convirtiéndose la ejecutiva en el cerebro y la gallega en el músculo de un plan para desbaratar la encerrona en la que han metido a Aura, a la que acusan de un delito económico mayor, que en realidad no cometió, pero que permite salir bien parado al propietario del banco.

Podría seguir dando datos o continuando la explicación, pero voy a parar aquí. La novela (que el propio autor reconoce como la primera de una nueva serie de novelas) profundiza mucho en la elaboración de los personajes, para que el lector los identifique con facilidad. Personalmente, me parece muy bien definida Mari Paz, la joven gallega, exlegionaria, dura como el pedernal, bruta como un arado, pero con un corazón de oro. Aura me parece más fría, hasta demasiado. Espero que en futuras novelas tenga más profundidad, porque me parece una madre poco humana; y eso que es madre. La tercera protagonista, Sere, friki de la informática y casi loca (repite continuamente que le hicieron pruebas para ver si estaba mal de la cabeza, y se determinó “no concluyente”), espero también que tenga más recorrido, porque en esta novela no le da tiempo a definirla bien, me parece.

La historia transcurre a buen ritmo; no gran velocidad, pero un ritmo agradable. Juega mucho con el lector, porque te va mostrando escenarios imposibles, de los que no sabes cómo van a salir las protagonistas. Creo que, sobre todo en el primer episodio del atraco (cuando lo leáis entenderéis de qué hablo), las chicas tuvieron demasiada suerte, demasiada, hasta hacerlo no creíble. Y en los otros… Yo me reservo mi opinión. Quizá por no creerme la suerte de la primera vez, no me acabaron de gustar las soluciones que les da el autor. No estoy seguro, puede ser cosa mía. Pero, al margen de eso, la novela es buena y se lee bien. No obstante, quiero repetir lo que comenté antes. Esta novela es la primera de otra nueva serie. Por eso, creo que lo importante es hacernos con los personajes. Y esos, o esas en ese caso, quedan bien retratadas. Insisto en que la más completa es la gallega (personalmente, no me gusta que sea lesbiana, por muy de moda que esté incluir personajes con esa orientación en todas partes, hasta en películas infantiles; y espero que eso no dé lugar a episodios desagradables, que no hay en esta novela). No hagáis mucho caso de todas las frases que dice en gallego, porque algunas… creo que no las diríamos aquí. Al menos en esta zona. Gramaticalmente, seguro que son correctas.