«Es francamente decepcionante y una muestra contraria al espíritu de colaboración pública que esperamos para mantener la competitividad de nuestra industria», subraya Ignacio Bueno, director de la fábrica viguesa
La sorprendente decisión del gobierno de dejar fuera de la conexión a una red de Muy Alta Tensión en la planificación eléctrica 2021-2026 a Stellantis Vigo-conexión sí prevista en la anterior planificación-, continúa registrando valoraciones y críticas.
En este caso, del propio director de la fábrica en la ciudad, Ignacio Bueno, que en la tarde de ayer, aprovechando su intervención en la Asamblea de Empresas del Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga) 2022, emitía una «queja amarga» al Gobierno tras haber ignorado éste «todos los esfuerzos» llevados a cabo por la compañía.
«Es francamente decepcionante y una muestra contraria al espíritu de colaboración pública que esperamos para mantener la competitividad de nuestra industria», lamentaba Bueno que, en contraposición, ponía en valor el «apoyo permanente» de la Xunta al sector.
En este sentido, cabe recordar que la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica supone un grave perjuicio, tanto para Stellantis Vigo como para la propia urbe olívica. No en vano, esta conducta perpetra un abandono que ya se puede calificar como histórico: Vigo es la única de las grandes ciudades españolas que permanece conectada a una red básica de 120 kilovatios, y Stellantis Vigo resulta también la única empresa automovilística que se encuentra en esa situación.
Una situación que conlleva, de un lado, el encarecimiento del precio de la energía y, de otro, los cortes en el suministro ante la falta de potencia cuando se producen corrientes eléctricas.

