El acusado, junto a dos socios, urdió un plan para dotar a la empresa de liquidez, renovando las líneas de crédito cuando iban a expirar, aplicando a sus socios beneficios, o descontando pagarés que no se correspondían con operaciones mercantiles reales
La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acgoe esta semana el juicio contra un un exdirector de una sucursal del Banco Pastor al que se le acusa de haber estafado a la entidad más de 740.000 euros, utilizando una trama de pagarés falsos para conseguir liquidez para los socios de una empresa de la que él mismo había sido coadministrador. La Fiscalía pide seis años de cárcel para el acusado, que se sentará en el el banquillo junto a sus dos socios.
Los tres acusados, apunta el escrito de acusación, se hicieron coadministradores de una empresa en 2004. De los tres, el socio gallego -otro era francés y otro brasileño-, trabajaba como interventor en una sucursal del Banco Pastor en Sanxenxo. En esa oficina la empresa contrató una línea de descuento y una de crédito y, dos años después, el socio gallego fue nombrado director de una de las oficinas del banco en Vigo. Desde ese momento, cesó como coadministrador para tener las manos libres y que su oficina pudiese operar con la empresa de sus socios sin levantar sospechas.
De este modo, los contratos realizados con la sucursal de Sanxenxo fueron trasladados a la de Vigo y, desde su nuevo puesto, el director de la oficina autorizó una serie de operaciones de crédito para favorecer a la empresa y a sus socios. Sobre esta base, y como apunta la Fiscalía, se urdió un plan para dotar a la empresa de liquidez, renovando las líneas de crédito cuando iban a expirar, aplicando a sus socios beneficios, o descontando pagarés que no se correspondían con operaciones mercantiles reales. De este modo, se generó una «rueda de pagarés» que acabó desembocando en un fenómeno de «bola de nieve», de manera que unos pagarés se abonaban con los descuentos obtenidos a través de otros.
El importe total del dinero obtenido fraudulentamente ascendió a 1,4 millones de euros, y el perjuicio causado al Banco Pastor fue de 743.588,42 euros.

