Los contratos realizados en Sanxenxo fueron trasladados a Vigo y, desde su nuevo puesto, el director de la oficina autorizó una serie de operaciones de crédito para favorecer a la empresa y a sus socios
La sección quinta de la Audiencia Provincial con sede en Vigo acoge la próxima semana un juicio en el la Fiscalía solicita 6 años de cárcel para un exdirector de una sucursal del Banco Pastor por haber estafado a la entidad más de 740.000 euros. Para ello, el exdirector habría empleado una trama de pagarés falsos para conseguir liquidez para los socios de una empresa de la que él mismo había sido coadministrador.
En este marco, dos de los acusados se enfrentan a seis y cinco años de prisión, respectivamente, por un delito continuado de Falsedad en documento mercantil en concurso ideal con un delito de estafa, mientras que para el tercero piden que sea condenado a tres años y siete meses de cárcel por un delito de estafa en concepto de cooperador necesario.
Según el escrito de acusación pública, los tres acusados (una persona de origen francés, otro de origen brasileño y un gallego) se hicieron coadministradores de una empresa en 2004. De los tres, el socio gallego trabajaba como interventor en una sucursal del Banco Pastor (en la actualidad Banco Santander) en Sanxenxo.
En la oficina, la empresa contrató una línea de descuento y una de crédito y, dos años después, el socio gallego fue nombrado director de una de las oficinas del banco en Vigo. Desde ese momento, cesó como coadministrador para tener las manos libres y que su oficina pudiese operar con la empresa de sus socios sin levantar sospechas. De este modo, los contratos realizados con la sucursal de Sanxenxo fueron trasladados a la de Vigo y, desde su nuevo puesto, el director de la oficina autorizó una serie de operaciones de crédito para favorecer a la empresa y a sus socios.
Según la Fiscalía, este acusado urdió un plan para dotar a la empresa de liquidez, renovando las líneas de crédito cuando iban a expirar, aplicando a sus socios beneficios, o descontando pagarés que no se correspondían con operaciones mercantiles reales. Así, se generó una «rueda de pagarés» que acabó desembocando en un fenómeno de «bola de nieve», de manera que unos pagarés se abonaban con los descuentos obtenidos a través de otros.
Cuando el banco comenzó a sospechar, idearon otro método para conseguir el dinero: usaban datos de clientes del banco sin su autorización para abrir líneas de descuento transitorio y librar así más pagarés. El importe total del dinero obtenido fraudulentamente ascendió a 1,4 millones de euros, y el perjuicio causado al Banco Pastor fue de 743.588,42 euros.
Por todos estos hechos la Fiscalía solicita para el socio gallego 6 años de prisión y una multa de 10.800 euros, aplicando la agravante de abuso de confianza. Para el brasileño, 5 años de cárcel y 7.200 euros de multa, y para el tercer implicado, supuesto cooperador necesario, 3 años y 7 meses de prisión, multa de 3.000 euros. Asimismo, reclama que los tres acusados indemnicen solidariamente al Banco Pastor en 743.580,32 euros.

