Solicitan 14 años de cárcel para un acusado de abusar de dos menores

El hombre les pagaba porque le enviasen fotografías desnudas, instándolas después a que las borrasen del teléfono

El Ministerio Fiscal pide penas que suman 14 años de prisión para un hombre que será juzgado mañana en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, como supuesto autor de dos delitos de abusos sexuales a menores, a las que presuntamente pagaba para que se desnudaran delante de él y le enviasen por teléfono fotos desnudas.

Según el escrito de la Fiscalía, el procesado conocía por motivos laborales a la madre de una de las niñas, con la que inició contacto en verano de 2014. La relación era de tal familiaridad, que la madre lo consideraba un ‘padrino’ y la pequeña lo consideraba un ‘abuelo’. La relación se estrechó, y el acusado se ofreció a llevar a la niña al colegio y a otros lugares, entre ellos a una agencia de modelos para sacarse unas fotos.

Al día siguiente de acompañar a la niña y a su madre a esa agencia, contactó con la menor para pedirle que se hiciera una foto de cuerpo entero, con la excusa de enseñársela a unos amigos que trabajaban en televisión. Semanas después, el hombre comenzó a enviar mensajes pidiéndole fotos de los pechos, luego de las piernas y, más adelante, le pidió una foto en ropa interior. Como la menor no se atrevía, el acusado le prometió que le pagaría 20 euros.

«A continuación el acusado le envió un whatsapp pidiéndole que borrara todo, lo que ella también hizo; y al día siguiente, cuando el acusado la fue a buscar en el coche le entregó el dinero. A partir de este momento el le pidió en varias ocasiones fotografías en que saliese desnuda, enviándole ella las fotos en cuestión, pagándole 15 euros por cada una y diciéndole en todos los casos que borrase todos los mensajes. Llegó un momento en que le indicó que iba a utilizar claves para pedirle fotos, de forma foto T sería del pecho y foto C sería de la vagina», continúa el escrito de acusación.

Abuso de otra niña

Al comienzo del curso 2016-2017, la menor conoció a otra niña y se hicieron amigas, de modo que el acusado, que se presentó como ‘abuelo’ de la primera, empezó también a tener contacto con ella, y las recogía a ambas frecuentemente de sus actividades extraescolares.

Al poco tiempo, empezó a pedirle también a ella fotos en bikini, amenazándola con que la podía separar de su madre. La niña le envió una foto en bikini, y otra en la que salía con su amiga, ambas en sujetador, y el acusado le pagó 5 euros. El hombre también llegó a estar a solas con esta niña en su coche, y en esas ocasiones se ofreció a desvirgarla «científicamente con un dedo», instándola a tocarse los pechos porque ya era mayor para masturbarse. Incluso en un ocasión llegó a besarla en la boca.

Los hechos fueron denunciados en noviembre de 2016 y, cuando se registró la oficina del acusado, se encontró un bastón metálico con mecanismo de disparo, y 34 cartuchos de 9 milímetros.

Por estos hechos, la Fiscalía lo acusa de dos delitos continuados de abuso sexual a menores, y un delito de tenencia ilícita de armas prohibidas, y pide para él penas que suman 14 años de prisión. Además, reclama que se le impongan 12 años de libertad vigilada, y la inhabilitación durante 10 años para desempeñar cargo u oficio que tenga que ver con menores. Por último, se solicita una indemnización para la primera de las niñas de 10.000 euros, y de 5.000 euros para la segunda, por los perjuicios psíquicos y morales.