«Se daban besos en la boca y caminaban por la calle agarrados de la mano», prosigue el escrito de la Fiscalía, que señala que con el tiempo llegaron «a mantener relaciones sexuales consentidas todos los fines de semana
La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra acoge hoy la primera parte del juicio en el que la Fiscalía solicita hasta 12 años de cárcel para un hombre al que se le acusa de un delito continuado de abusos sexuales a la hija menor de edad de su pareja. La causa continuará el próximo 4 de mayo.
Tal y como recoge el escrito del Ministerio Público, el acusado «es pareja de la madre de la menor». «Los padres de la niña están separados, el padre tiene la guarda y custodia y la madre mantiene un régimen de visitas de fines de semana con su hija», explica la acusación, añadiendo que ambos residen juntos en un domicilio en Cangas, en el que también convivía la menor los fines de semana.
En este contexto, el Fiscal detalla que desde septiembre de 2018 hasta mayo de 2019 el procesado, «con la intención de satisfacer sus más reprobables instintos sexuales y aprovechando la confianza que la menor le tenía, mantuvo una relación personal y sexual con la misma».
Durante dos meses «se daban besos en la boca y caminaban por la calle agarrados de la mano», prosigue el escrito de la Fiscalía, que señala que con el tiempo llegaron «a mantener relaciones sexuales consentidas todos los fines de semana cuando la menor iba a visitar a su madre».
Como consecuencia de los hechos descritos, la menor, cuya guardia y custodia recae en su padre, ha sufrido estrés postraumático y ha precisado de tratamiento psicoterapéutico. Además, tiene una secuela de trastornos neuróticos.
La Fiscalía solicita una pena de 12 años de prisión por un delito continuado de abusos sexuales a un menor de 16 años, 8 años de libertad vigilada y a la prohibición de comunicarse por cualquier medio y aproximarse a menos de 200 metros de la menor durante 16 años. Además, propone una indemnización de superior a los 3.750 euros para la víctima.

