Sergio, primera víctima en la ‘nueva normalidad’

Iván Villar es una de las opciones para la portería celeste. Foto: RCCelta

El portero se convierte en el primer lesionado del Celta tras la vuelta a los entrenamientos

El mundo entera miraba hacia Alemania el pasado fin de semana. Al menos, el mundo futbolístico. El nuevo experimento llamado a salvar la temporada -gradas vacías, goles sin abrazos y protocolos varios- se estrenaba, como no, en el corazón económico y social de la vieja Europa. Hasta cinco cambios por partido no evitaron, sin embargo, una jornada plagada de lesiones: 8 ocho futbolistas cayeron en ansiado regreso: Reyna y Thorgan Hazard, en el Dortmund; Rudy y Bebou, en el Hoffenheim; Todibo en el Schalke; Skjelbred en el Hertha; Gjasula en el Paderborn; y Marcus Thuram en el Gladbach.

A poco menos de un mes de que ese retorno se produzca en España, los clubes comienzan a vivir ya esta excepcionalidad vigente. Y el Celta, por supuesto, no iba a ser una excepción. Sergio Álvarez se ha convertido hoy en la primera víctima de esta ‘nueva normalidad’.

El portero se lesionó la rodilla durante el entrenamiento vespertino de ayer, y hoy ya no se ha ejercitado con el resto de sus compañeros en las instalaciones deportivas de A Madroa.

Sergio -que se encuentra en ese curioso club de futbolistas que finalizará contrato en mitad de la vorágine, el próximo 30 de junio-, se someterá en las próximas horas a una ecografía para conocer el alcance de su lesión.

Por ahora, Óscar García deberá elegir entre Iván Villar, tercer portero de la primera plantilla, y el serbio Dragan Rosic, fichado en el pasado mercado invernal para reforzar el filial, como opciones del que hasta ahora ha sido meta titular, Rubén Blanco.