Se cuela en dependencias policiales para recuperar su vehículo e inicia la marcha en círculos para evitar ser detenido

Después de haber sido detenido la semana pasada y tras retirarle el vehículo al depósito municipal, R. D. P. de Vigo y 52 años de edad se personó en dependencias policiales para exigir la devolución del mismo.

Los agentes le explicaron la situación en la que se encontraba el turismo a lo que respondió provocando un altercado y ausentándose del lugar con la amenaza de volver. Esa misma tarde, a las 15:02 horas, aprovechando el momento de entrada de un vehículo grúa, el aludido, que estaba escondido en las proximidades, se coló en las dependencias policiales y se introdujo en el interior del vehículo. Dado que tenía las llaves en el contacto, accionó el mismo, a pesar de las advertencias del funcionario de servicio en ese puesto de que no lo hiciese. El agente solicitó apoyo de otras Unidades Policiales, al tiempo que requería a uno de los operarios de grúa que con el vehículo correspondiente bloquease la salida de la instalación.

Frustrado al ver la salida bloqueada, el individuo se apeó del vehículo y tiró una papelera metálica contra la cristalera de las oficinas, sin llegar a causar daños. Menos suerte tuvo el vehículo grúa que le bloqueaba la salida, al que arrancó una pieza metálica. En el lugar se personaron varias dotaciones de apoyo, mientras el individuo iniciaba la marcha del vehículo para evitar ser detenido y realizaba un recorrido circular por el interior de las dependencias.

Durante esos recorridos, estuvo a punto de arrollar en varias ocasiones a uno de los agentes. Finalmente, mediante uso de otra grúa, le interceptaron llegando al punto donde se encontraba la primera, quedando totalmente bloqueado. Frustrado, provocó una colisión y acto seguido comenzó a golpear violentamente los cristales del turismo, llegando a fracturar el parabrisas.

A consecuencia de esto, se lesionó una de sus manos, solicitando los agentes la presencia en el lugar de una ambulancia medicalizada. Fue la propia colegiada medica la que finalmente logro que depusiese su actitud, administrándole un calmante.

Posteriormente los agentes procedieron a su detención por la supuesta comisión de un delito de atentado y desobediencia grave. El hombre fue trasladado al hospital Álvaro Cunqueiro para una valoración psiquiátrica, punto en el que permaneció custodiado en todo momento.