El Ministerio de Sanidad ha prohibido desde este lunes los velatorios tanto en instalaciones públicas como privadas así como en los domicilios particulares

La administración gallega ya había impuesto medidas restrictivas al respecto en cuanto entró en vigor el estado de alarma para la actividad funeraria, velaciones, funerales y enterramiento. La semana pasada estas restricciones se ya se endurecieron anunciando que no podía haber más de 8 personas en las salas de velaciones y que los cortejos fúnebres no podían estar formando por más de 20 personas.

Ahora, desde este lunes se establece en base a la Orden SND/298/2020 de 29 de marzo publicada en el Boletín Oficial del Estado, la prohibición de ceremonias y velatorios, que afecta a todos los fallecidos, y no solo a aquellos que estuvieran infectados por Covid-19.

El motivo de aplicar estas medidas tan drásticas tal y como reconoce Sanidad, se encuentra en la dificultad de asegurar las medidas de contención y distanciamiento con la separación unipersonal de más de un metro que es necesaria para evitar los contagios.

Asimismo, desde el Ministerio se ha señalado que la participación en la comitiva para el enterramiento o despedida para cremación de la persona fallecida se restringe a un máximo de tres familiares o allegados, además de la persona encargada de realizar la práctica de los ritos funerarios de despedida del difunto.

El Ministerio también ha resaltado que durante el periodo de vigencia del estado de alarma, los precios de los servicios funerarios no podrán ser superiores a los precios vigentes con anterioridad al 14 de marzo de 2020, cuando entró en vigor el estado de alarma.