REVOLUCIÓN

México, 1911. Un joven ingeniero de minas español, Martín Garret, escucha un disparo desde su hotel. El país está en plena revolución, con los ataques de Emiliano Zapata y Pancho Villa. Martín se implica en la guerra casi por curiosidad, aprovechando su manejo de los explosivos. Años después, cuando las cosas habían vuelto a la normalidad, Martín vuelve a contactar con los que fueron sus compañeros de armas, ahora asentados en el gobierno de la república. Pero Pancho Villa no termina de estar de acuerdo con lo que hace el nuevo presidente, y vuelve a alzarse en armas con sus correligionarios. Martín vuelve a salir de su vida cómoda, y se incorpora al ejército con sus amigos y compañeros de armas.

Autor: Arturo PÉREZ-REVERTE – Editorial: ALFAGUARA. Madrid, 2022 – Páginas: 464 – Género: Novela Histórica – Público: General


A estas alturas no es necesario presentar a Pérez-Reverte, escritor tan famoso por sus novelas como polémico por sus declaraciones; más que por sus ideas, por su modo de exponerlas. Persona que no deja a nadie indiferente, a veces un poco sobrado, o soberbio, pero académico de la lengua y escritor de éxito. Lo dicho, o se le ama, o se le odia.

Con este libro el autor entrega una novela histórica, que aprovecha un episodio que se contaba en su familia, sobre un ingeniero español que se vio envuelto en la revolución mexicana de comienzos del siglo XX. Es el caso del protagonista, Martín Garret, un joven ingeniero extremeño, que trabaja en un complejo minero en México, cerrado momentáneamente por la situación revolucionada del país. Por curiosidad sale de su hotel para ver los combates, y casi sin darse cuenta es reclutado de forma forzosa por los hombres de Pancho Villa, dada su experiencia en explosivos. Y sin saber muy bien por qué (tal vez porque sigue curioso, tal vez por su incipiente amistad con el revolucionario Genovevo Garza – uno de los pocos personajes de la novela que en realidad fueron inventados por Reverte – decide continuar con sus nuevos amigos.

A mí, personalmente, la historia del joven Garret no me parece creíble. Nunca queda claro cómo puede ser que una persona inteligente y con un presente y un futuro bien marcados se implique en una causa como esa, y de la forma en que lo hace. Pero una vez aceptado eso, la novela es muy agradable de leer. Tiene como dos momentos muy marcados en el tiempo, que coinciden con las dos etapas de la revolución mexicana, en 1911 y en 1915. En ambas seguimos al protagonista, y conocemos a personajes históricos como Pancho Villa, Zapata, los hermanos Madero y otros más. A mí me quedó claro que en ese país se levantaron pobres contra ricos, con mucha fuerza, pero con muy poca cultura o conocimientos. Sólo Villa parecía tener un gran instinto como militar, pero casi ninguno de sus hombres sabía leer o escribir. Gente que sólo quería vivir un poco mejor, tal vez con unas pocas tierras y cabezas de ganado, como reclaman muchos de los protagonistas de la novela.

En alguna ocasión, quizá en la crítica que redacté por Línea de fuego, he comentado que Pérez-Reverte es un gran escritor de batallas, quizá por su experiencia como reportero, que los mayores aún recordamos, en las tristes fechas de la guerra de los Balcanes. Y en esta novela se manifiesta de nuevo esa habilidad del cartagenero, pues – en mi opinión – los mejores momentos de la novela son los que ocurren en el campo de batalla, bien en el fragor del combate, bien en los momentos posteriores, con la camaradería, las reflexiones, el bajón de adrenalina, la presencia de las soldaderas (mujeres que acompañaban a los hombres en las batallas, para servirles; mujeres duras como el pedernal, pero con corazón) y demás. Gran novela. Más amable que otras del mismo autor. Brillante.