La empresa conservera obtiene este año una vez más la certificación IFS Food, que avala la calidad y la seguridad alimentaria de los productos procesados

Un año más, Real Conservera Española renueva sus estándares de calidad a través de distintos sellos y reconocimientos que garantizan la elaboración de las mejores conservas del mundo. En este sentido, la fábrica gallega ha obtenido este año la IFS Food, una norma de seguridad alimentaria reconocida por la Global Food Safety Initiative (GFSI) para auditar empresas que fabrican alimentos o empaquetan productos alimentarios.

También conocida como Norma internacional para los alimentos (IFS por sus siglas en inglés), se trata de una de las más exigentes en su ámbito, velando por la seguridad alimentaria con el objetivo de permitir la evaluación de la seguridad de los proveedores de alimentos y sistemas de calidad, de acuerdo con un criterio uniforme.

El distintivo IFS cubre normas comunes de auditoría internacionalmente aceptadas, y da respuesta concreta y firme a las expectativas de alta seguridad de los consumidores. Su desarrollo se basa en la creciente demanda de los consumidores, las responsabilidades cada vez mayores de distribuidores y mayoristas, las crecientes exigencias a nivel legal y la globalización de los suministros de productos. Todos estos puntos hacen que sea imprescindible el certificado para desarrollar un control de calidad uniforme y estándar en la seguridad alimentaria.

Para las empresas del sector alimentario, la adopción de Normas de Calidad y Seguridad Alimentaria y en especial de la norma IFS, suponen importantes beneficios y ventajas, como facilitar el control de todas las etapas de producción, asegurando la inocuidad de los alimentos producidos o envasados.

Asimismo, proporcionan a los clientes una visión panorámica de las fortalezas y debilidades de sus proveedores, aseguran una mayor facilidad para la comparación y transparencia a lo largo de toda la cadena de suministro y cara a los consumidores garantizan la calidad y la fiabilidad en los productos.

En el caso de Real Conservera Española, que ha obtenido la IFS Food por sexto año consecutivo, la norma certifica la calidad de las plantas y procesos de elaboración. Además, refuerza el compromiso de la empresa con la aplicación de las medidas de control necesarias para que los productos cumplan con la legislación del mercado alimentario, garantizando así una ingesta segura para los consumidores. En este sentido, IFS Food se suma a otros certificados como el SAE 2 -que verifica el correcto cumplimiento de las estipulaciones de seguridad y control de la trazabilidad de los productos de origen animal, y de sanidad animal, para exportar a países ajenos a la Unión Europea-; el sello pescadeRías -que certifica que no transcurren más de 24 horas desde la captura hasta la venta en la lonja-; o el CRAEGA -que garantiza el carácter ecológico de aquellos productos alimentarios comprados bajo la certificación-.