Las primeras policías locales que patrullaron juntas en Vigo: falda, tacones y bolso en las calles de 1985

Marina Ledo y Begoña Villar recuerdan cuatro décadas después cómo abrieron camino en un cuerpo en el que las mujeres eran todavía una excepción

Falda, tacones y bolso. Así salían a patrullar por Vigo dos policías locales en 1985. Eran Marina Ledo y Begoña Villar y acababan de tomar una decisión que hoy puede parecer cotidiana, pero que entonces rompía con la dinámica de un cuerpo integrado de forma mayoritaria por hombres: formar una pareja femenina para recorrer juntas las calles de la ciudad.

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Cuatro décadas después, ambas han recuperado aquellos primeros años durante una nueva edición del ciclo Aquí faltan páxinas, celebrado en la sede viguesa de la Diputación de Pontevedra.

Marina Ledo se había incorporado a la Policía Local en 1981 y Begoña Villar lo hizo dos años después. En 1985 decidieron formar pareja para patrullar juntas por Vigo.

Una policía uniformada con falda y tacones

Su presencia en las calles todavía llamaba la atención. Y el propio uniforme sirve para medir la distancia que separa aquella Policía Local de la actual: en sus primeros años llegaron a patrullar vestidas con falda, tacones y bolso.

No era la única muestra de una realidad profesional en la que las mujeres todavía eran una excepción. Cuando prestaban servicio acompañadas por agentes varones, muchos ciudadanos tendían a dirigirse directamente a sus compañeros hombres.

«Ellas parecían invisibles», resumió la vicepresidenta de la Diputación, Luisa Sánchez, durante el encuentro.

Ledo y Villar repasaron también algunas de las dificultades y anécdotas de sus primeros años y las situaciones que tuvieron que afrontar al incorporarse a una profesión hasta entonces esencialmente masculina.

Cuatro décadas de cambios

La experiencia de Marina Ledo y Begoña Villar permite observar también la transformación de la Policía Local y de la propia sociedad viguesa durante los últimos cuarenta años.

Lo que en 1985 suponía romper una barrera se ha convertido en una realidad habitual. La presencia de mujeres en los diferentes servicios policiales está hoy normalizada y aquellas primeras incorporaciones contribuyeron a abrir una vía profesional que hasta entonces apenas tenía referentes femeninos.

El ciclo Aquí faltan páxinas pretende precisamente recuperar historias locales que no siempre ocuparon grandes titulares, pero que permiten reconstruir algunos de los cambios sociales experimentados por Vigo durante las últimas décadas.