Primer fin de semana con aglomeraciones en la Islas Cíes

Retomado el servicio en Cíes, por parte de los agentes de la Policía Local de Vigo, el pasado día 11, procedieron a realizar una labor de control de aforo. Desde las 11:45 hasta las 13:30 horas, realizaron un control de aforo en el acceso a la playa de Nuestra Señora.

Los agentes comprobaron que los visitantes accedían a la misma de manera descontrolada, con lo que corrían riesgo de exceder el aforo y no garantizar la distancia de seguridad. A mayores, al subir la marea, se iba a estrechar el espacio útil, con lo que la situación se agravaría. La unidad contó con el apoyo de dos miembros de Protección Civil que se encontraban en las islas.

Ambos, impideron el acceso a la playa, a las numerosas personas que llegaban hasta el lugar para bajar a la misma. A las 13:30 horas, se permitió el acceso, quedando apenas hora y media para la bajamar y ya se disponía de sitio en el arenal para que se pudiera instalar la gente. A esas horas ya no era mucha la gente que llegaba hasta allí, pues las avalanchas más importantes de personas procedentes de los barcos ya habían pasado.

No acabaron ahí las labores de control de aforo, desde las 18:30 hasta las 20:50 horas, pasaron a Rodas, con motivo de una nueva aglomeración masiva de personas pendientes de embarcar, algunas de las cuales no llevaban puestas las mascarillas.

Circunstancia motivada por la masiva afluencia de visitantes, animados por las veraniegas temperaturas, con lo que, a partir de media tarde se congregaron muchas personas para regresar a sus lugares de origen, generando grandes colas.

Constatando que algunas personas no llevaban mascarilla, los actuantes les ordenaron que se las pusieran, por ser imposible mantener la distancia social. Se añadió la adversa circunstancia de que se averió uno de los barcos y se aglomeraron los usuarios de varias colas, teniendo que ejercer la Policía Local la labor de mantenimiento del orden. También fueron requeridos para auxiliar a un joven que se encontró mal en el interior del restaurante Rodas.

A la llegada al punto, estaba sentado y ligeramente mareado, hablando con él, manifestando que posiblemente se tratase de un bajón de glucosa, pues ya le había pasado en otras ocasiones, por lo que estaba tomando un referesco para estabilizarse. Los agentes avisaron a los sanitarios de la playa que estaban en ese momento esperando para embarcar, quienes evaluaron al joven, no encontrándole nada importante, y le acompañaron hasta la cola, ya que se iba en el mismo barco que ellos.