El director xeral de Turismo y Feprohos destacan que la ruta jacobea aporta más de 200 peregrinos diarios y un importante retorno económico para la ciudad
El Camino Portugués de la Costa se ha convertido en uno de los grandes motores turísticos de Vigo y en una importante fuente de ingresos para la economía local. Así lo defendieron este miércoles representantes de la Xunta y del sector hostelero durante una nueva edición del ciclo “Sector a sector, Vigo crece”, organizado por el Partido Popular de Vigo.
El encuentro contó con la participación del director xeral de Turismo, Xosé Manuel Merelles, y del presidente de Feprohos, César Ballesteros, bajo la conducción de la presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez.
Más de 200 peregrinos diarios en Vigo
Durante el acto, Merelles destacó que Vigo recibe actualmente más de 200 peregrinos al día vinculados al Camino Portugués de la Costa y aseguró que el gasto medio ronda los 250 euros por visitante. Según explicó, esto convierte a esta ruta jacobea en una de las que mayor retorno económico generan en Galicia.
Desde el sector turístico subrayaron además el creciente peso del visitante internacional asociado al Camino y el impacto positivo que está teniendo en la hostelería y el comercio de la ciudad.
Críticas a la falta de señalización
El presidente de Feprohos lamentó durante el encuentro la falta de señalización del Camino en Vigo y defendió que se trata de un fenómeno turístico “sin color político” cuyo crecimiento resulta ya incuestionable.
Los participantes coincidieron en reclamar una mayor apuesta institucional para mejorar la experiencia de los peregrinos y aprovechar todavía más el potencial turístico de esta ruta.
Rechazo a la tasa turística
Otro de los asuntos abordados durante la jornada fue la posible implantación de una tasa turística en Vigo. Tanto representantes de la Xunta como del sector hostelero mostraron su rechazo a esta medida.
Merelles alertó de que Vigo depende especialmente del turismo nacional, un perfil de visitante menos proclive a asumir nuevos impuestos turísticos. Por su parte, César Ballesteros consideró que este tributo “no tiene sentido” en una ciudad que no registra un incremento masivo de población durante el verano y que ya cuenta con un elevado presupuesto municipal.

