POSTALES DEL ESTE

1943. Una joven, casi adolescente, llamada Ella, está presa en Auschwitz. Habla seis idiomas y su caligrafía es casi perfecta, por lo que es seleccionada para copista en la Orquesta de Mujeres. Allí conoce a la sanguinaria jefa María Mandel, apodada «La Bestia». La joven Ella empieza a trabajar en el llamado Bloque Kanada, donde los nazis conservan los objetos de valor hallados en los equipajes de los condenados. Allí encuentra numerosas postales y fotografías, y decide escribir en ellas sus historias para que nadie olvide quiénes fueron.

Autor: Reyes MONFORTE – Editorial: PLAZA & JANÉS. Barcelona, 2020. –  Páginas: 544 – Género: Literatura, novela histórica. Público: Adultos


La conocida periodista Reyes Monforte dio el salto a la novela en 2007 con “Un burka por amor”, la historia de una española casada con un afgano, y atrapada en la guerra bajo el régimen talibán. Con “Una pasión rusa” se adentró en el campo de la novela biográfica e histórica, con el que vuelve a tocar el éxito en esta nueva novela.

El personaje histórico que novela en este libro es María Mandel (1912-1948), apodada “La Bestia”, guardia femenina de las SS nazis en Auschwitz, y responsable de la muerte de unas 500.000 mujeres, judías, gitanas y prisioneras políticas. Para ello inventa el personaje de Ella, una de las presas, que forma parte de la Orquesta de Mujeres de Auschwitz, grupo formado por la propia Mandel para ofrecer conciertos a los mandos del campo.

Reyes Monforte maneja la pluma como pocas. Describe las situaciones y circunstancias casi de forma fotográfica, dejando poco espacio a la imaginación. Esto, que en otras novelas hace la lectura muy cómoda, no lo es tanto en esta ocasión: está narrando acontecimientos dentro de Auschwitz, y no nos ahorra nada en absoluto en lo que se refiere a la violencia, física y psicológica, a la que están sometidos los presos. Eso hace que la novela sea de muy difícil digestión; la desesperación, la maldad humana, la violencia máxima… retratada desde el punto de vista de una de las prisioneras, y por tanto del sufrimiento de ésta, golpea al lector en toda la cara. Aquel que no conoce su historia está condenado a repetirla; el odio, el antisemitismo, la violencia, la maldad, la intolerancia, están recogidas en estas páginas para evitar olvidar; pero de forma demasiado explícita.

En definitiva: un libro muy bien escrito y documentado, con un estilo periodístico que se lee con facilidad, si bien cargado de violencia, que provoca una lectura incómoda.