El BUXENUS y el remolcador offshore EAS han llegado a Astilleros San Enrique para una operación que incluye trabajos de mantenimiento, calderería y mecánica
No es precisamente una silueta habitual en el entorno portuario de Vigo. Cuatro enormes patas que superan los 50 metros de longitud y, sobre la cubierta, una excavadora de unas 370 toneladas forman parte del BUXENUS, la singular plataforma que estos días permanece en las instalaciones de Astilleros San Enrique.
El BUXENUS llegó acompañado por otro veterano especializado en operaciones marítimas de gran exigencia, el remolcador offshore EAS. Ambos atracaron este martes en el astillero vigués para desarrollar una operación vinculada a la desmovilización de equipos y realizar diferentes trabajos de mantenimiento y reparación.
La plataforma mide 42 metros de eslora y 30 metros de manga, pero son sus cuatro gigantescas columnas elevadoras las que convierten su presencia en una imagen difícil de pasar por alto.
Una plataforma capaz de levantarse sobre el mar
El BUXENUS es un jack-up, una plataforma diseñada para elevarse sobre sus propias patas y situar la estructura de trabajo por encima de la superficie del mar. De esta forma puede operar desde una base estable, independientemente del movimiento del agua.
Sus cuatro columnas superan los 50 metros. A ellas se suma otro elemento especialmente llamativo: una excavadora Hitachi EX1900 de aproximadamente 370 toneladas, equipada con dos brazos extralargos que permiten alcanzar cerca de 30 metros.
Esta configuración hace posible desarrollar trabajos a profundidades de hasta 20 metros, combinando una importante capacidad de excavación con un gran alcance desde el agua.
Un remolcador con 76 toneladas de tiro
Junto a la plataforma se encuentra el EAS, perteneciente al armador chipriota EDT. Se trata de un remolcador offshore construido originalmente en la década de los años 70 y sometido posteriormente a una modernización a comienzos de este siglo.
Entre sus características destaca una capacidad de tiro de 76 toneladas, además de grúas, un pórtico de popa desplegable y un rodillo de popa con capacidad para 250 toneladas.
El buque dispone también de equipos destinados al manejo y trincaje de líneas offshore y sistemas de posicionamiento digital, lo que le permite intervenir en operaciones marítimas especializadas.
Trabajos de mantenimiento en Vigo
La llegada conjunta de ambos responde a una operación relacionada con la desmovilización de equipos actualmente instalados a bordo del BUXENUS. Durante su estancia en Astilleros San Enrique se llevarán a cabo también actuaciones de calderería, mecánica, mantenimiento y reparación.
La combinación de los dos buques deja estos días una de las estampas más singulares del entorno portuario vigués, especialmente por el perfil del BUXENUS y sus cuatro enormes patas elevadoras.

