Pladiga 2023: innovación y recursos en la lucha contra los incendios forestales en Galicia

El Plan de prevención de incendios de la Xunta crea este año una unidad especializada en grandes incendios forestales, que estará apoyada por tres nuevas brigadas públicas helitransportadas operativas todo el año, por casi una veintena de motobombas y más de una docena de batracios

El operativo sumará más de 7.000 personas de las distintas administraciones, unas 380 motobombas y una treintena de medios aéreos

Como cada año, con  la llegada del verano, la Xunta de Galicia ha puesto en marcha un plan para hacer frente a los grandes incendios forestales en la Comunidad: el Pladiga 2023. Un documento que apuesta por un equipo multidisciplinar para hacer frente a los incendios con mayor eficacia, y que incluye el despliegue de nuevos recursos y la introducción de estrategias innovadoras para la prevención y gestión de incendios.

En este marco, el Pladiga 2023 mantiene cuatro ámbitos diferentes de planificación: prevención; detección, disuasión, investigación y medidas correctoras; extinción y formación; pero incorporando una serie de novedades. Entre ellas, la creación de una unidad de directores de extinción especializada en grandes incendios forestales, tres nuevas brigadas públicas helitransportadas, la ampliación de la red de videovigilancia forestal, la incorporación de nuevas mejoras tecnológicas, la actualización de las parroquias de alta actividad incendiaria y el refuerzo del Plan de formación.

Equipo especializado y nuevas brigadas helitransportadas públicas

El Pladiga 2023 impulsa, pues, una unidad de directores de extinción que, en fuegos con elevado potencial de convertirse en gran incendio forestal, podrán ser movilizados por el Centro de Coordinación Central de Incendios. Estará formada por personal de diferentes categorías (técnicos, agentes, bomberos forestales, emisoristas…). Las características del incendio y su potencialidad serán las que determinen la composición de la unidad, que tendrá un mínimo de dos unidades -uno de ellos cualificado para ser director de extinción-, y que dispondrá de los medios materiales necesarios.

En ese sentido, se crean tres nuevas brigadas públicas helitransportadas en las bases del Barco de Valdeorras, en el Xurés (Muíños) y en Queimadelos (Mondariz), y que se sumarán a las ya existentes en las bases de Marroxo (Monforte), Campiño (Pontevedra) y Vilamaior (Verín). Estas brigadas son un apoyo fundamental al disponer de medios durante todo el año y dada la mayor versatilidad que ofrece el medio aéreo para determinadas acciones.

Asimismo, se prevé este ejercicio la compra de 15 motobombas y de otros 12 batracios, que consisten en un tractor con cisterna, trituradora multifunción y polidozer. Además, a lo largo de este año se podrán adquirir otros tres vehículos motobombas y otros dos batracios

Vigilancia y mejoras tecnológicas

Otra novedad del Pladiga 2023 tiene que ver con la vigilancia fija. Así, dentro de esta red se incrementan en cinco las cámaras disponibles, en dos nuevas localizaciones, con el que se alcanza la cifra de 153 unidades en 76 localizaciones. Estas cámaras cuentan con una tecnología de última generación, especialmente diseñada para exteriores y vigilancia forestal, con zoom remoto, movimiento horizontal y vertical, rotación en los 360º automática y bajo demanda, visión panorámica y altas capacidades de grabación.

Y en este campo tecnológico, se adquirirán también nuevos terminales de altas prestaciones y amplias capacidades de procesamiento, con el fin de distribuir la última versión de XeoCode Lite -herramienta de información e incorporación de datos al punto de inicio y avance del fuego, fotografías georreferenciadas, perímetro- entre todos los técnicos forestales, agentes ambientales y personal del Servicio de prevención y extinción de incendios.

También se desplegará una nueva aplicación web que facilitará la gestión, supervisión y control de los lotes de maquinaria pesada y de otra maquinaria pesada contratada.

Parroquias de alta actividad incendiaria y medios

En relación con las parroquias de alta actividad incendiaria, el Pladiga 2023 eleva el número de parroquias a 40, frente a las 35 del año pasado. Así, del total de parroquias, 26 repiten respeto a la anterior campaña, 14 entran en el listado y 10 salen de él.

Las nuevas parroquias que entran son las de Ribasieira (Porto do Son), Quins (Melón), Padrenda (Padrenda), Casaio (Carballeda de Valdeorras), A Xironda (Cualedro), Chaguazoso (A Mezquita), Oímbra y A Granxa (Oímbra), Grixoa (Viana do Bolo), Vilamaior da Boullosa (Baltar), Prado de Limia (Muíños), Mourentán (Arbo), San Salvador de Budiño (O Porriño) y Saiar (Caldas de Reis).  Salen del listado la de O Pindo (Carnota), Ourense (Ourense), Paradela (Manzaneda), San Millao (Cualedro), A Esculqueira (A Mezquita), A Fraga (Lobeira), San Paio de Araúxo y Río Caldo (Lobios), Guillamil (Rairiz de Veiga) y Rebordechau (Vilar de Barrio).

En cuanto a los medios humanos y materiales movilizados, estos se mantienen en valores semejantes a las últimas campañas. El operativo estará integrado por más de 7.000 personas, contabilizando tanto los profesionales propios de la Xunta como los adscritos a otras administraciones.

Cabe recordar que los trabajadores de nueve meses pasan a ser de 12 meses desde este mismo año. En relación con el parque de maquinaria, se mantiene el despliegue de cerca de 380 vehículos motobomba y se movilizarán una treintena de medios aéreos, acercados tanto por la Xunta cómo por el Estado.

Planes de formación y de prevención

Sigue vigente el Plan de formación aprobado en el 2021 para el período 2021-2024 y cuyo objetivo principal es planificar la formación que se imparte al personal que forma el dispositivo de prevención y defensa contra los incendios forestales de la Xunta, de forma que se adapte a las necesidades operativas del servicio.

El presupuesto previsto para este año para financiar este Plan es de 700.000 euros, frente a los 400.000 euros del año 2022, contando con cuatro programas, dos de ellos dirigidos al Servicio, el tercero diseñado para el personal de los ayuntamientos que participa en la extinción y el cuarto para la sociedad del rural.

En el apartado de la formación para el Servicio se prevé impartir 33 cursos en 602 ediciones, con aproximadamente 13.444 plazas, que suponen un total de 443.373 horas de formación en las modalidades presencial, telemática o mixta (casi el cuádruple de las 115.000 horas del anterior Pladiga).

Además, sobre la actualización de conocimientos y entrenamiento del servicio para perfeccionar la organización y la eficiencia en el trabajo, se van a desarrollar diversas iniciativas relacionadas con la seguridad laboral, con los cada vez más habituales grandes incendios y fuegos de interfaz o con el manejo de equipamientos de trabajo como los equipos de comunicación Tetra o los nuevos vehículos de extinción.

En el apartado para los trabajadores adscritos a la Administración local que participan en el operativo de extinción, la intención es continuar con las formaciones eminentemente prácticas ya impartidas en los años 2021 y 2022, donde se impartieron 75 jornadas de siete horas de formación cada año, centrada sobre todo en temas relacionados con la seguridad y salud en el trabajo, así como con la prevención de riesgos.

Y en la línea del campo iniciado en 2022, se contempla continuar formando y concienciando a la población de las áreas rurales, para que aprendan a autoprotegerse implicándose en la prevención, colaborando con los efectivos contraincendios y ayudando a dar con las causas y con los causantes de los fuegos. Está previsto impartir para este año un mínimo de 40 charlas dirigidas a esta población.

Un mínimo de 60.000 hectáreas

Asimismo, con respeto al Plan preventivo, la Xunta destina este año casi 38,8 millones de euros, es decir, más de un 17 % de aumento de presupuesto con respeto al año anterior. De esta forma, se prevé actuar en un mínimo de 60.000 hectáreas de terreno y en unos 5.600 km de pistas forestales y otras vías, además de en casi 4.840 puntos de agua, entre creación de puntos nuevos y mantenimiento de los existentes. En lo que se refiere a las quemas prescritas, entre abril de 2023 y marzo de 2024 está previsto ejecutarlas en más de 2.100 hectáreas, el triple que en el mismo período anterior.

Además, están previstas ya 2.790 hectáreas de ejecuciones subsidiarias en el marco del convenio de protección de las aldeas -suscrito entre la Xunta, la Fegamp y Seaga- a lo que están adheridos 279 ayuntamientos, cifra que se espera aumentar con las actuaciones en ayuntamientos piloto. Otra novedad es un visor público al amparo del convenio que muestra a los ciudadanos para su consulta y posterior limpieza las parcelas dentro de las fajas (en concreto, de los ayuntamientos con plan municipal de prevención aprobado).