Estando a solas con la menor y «para satisfacer sus instintos sexuales, el acusado se metió en la cama y le efectuó tocamientos por debajo del pijama en sus partes íntimas», reza el escrito de la Fiscalía
La Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, continuará esta próxima semana el juicio contra un hombre al que se le acusa de abusar de la hermana de su mujer, y para el que la Fiscalía pide 11 años de cárcel.
Los hechos, tal y como reza el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, se remontan al verano de 2016, cuando «la menor comenzó a acudir regularmente a la casa que su hermana compartía con el acusado para cuidar del hijo que tenían en común».
En el mes de julio del citado año, continúa la Fiscalía, estando a solas con la menor y «para satisfacer sus instintos sexuales, el acusado se metió en la cama con la menor y le efectuó tocamientos por debajo del pijama en sus partes íntimas». Días más tarde, estando la niña tumbada en el sofá de la vivienda, «el acusado se colocó junto a ella, metiéndole la mano por debajo de su ropa interior para tocarle sus genitales. A continuación y pese al rechazo que la menor manifestaba, la despojó de su ropa y la penetró sin protección alguna».
Según se desprende del escrito de acusación, este tipo de actitudes fueron frecuentes desde ese momento y hasta el mes de marzo de 2017, aprovechando el acusado siempre la circunstancia de que la menor «confiaba en él como marido de su hermana», así como el hecho de encontrarse a solas con ella en su vivienda.
Como consecuencia de estos hechos, en el año 2017 la niña sufrió tres ingresos hospitalarios motivados por intentos de autolisis y crisis de ansiedad.
Los hechos relatados son constitutivos de un delito continuado de abusos sexuales con acceso carnal a menor de 16 años con la agravante de parentesco previsto y penado en el artículo 183.1, 3 y 4.d del Código Penal en relación con el artículo 74 del mismo texto.
En este marco, la Fiscalía solicita imponer al acusado la pena de 11 años de prisión, con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena. Además, se pide la prohibición de aproximarse a la víctima, a su domicilio o a cualquier lugar frecuentado por ella, dentro de un radio de 500 metros, por tiempo de 12 años.

