Piden más de treinta años de cárcel por la presunta agresión sexual a dos hijas menores de su pareja

Aprovechando que estaba tumbado viendo una película con una de las víctimas, y «con ánimo de satisfacer su deseo sexual», colocó una pierna sobre otra de las de la menor, para «inmovilizarla» y comenzar a hacerle tocamientos pese al «rechazo manifestado» por la niña

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra acogerá la próxima semana un juicio contra un hombre para el que la Fiscalía pide 30 años de cárcel por una presunta agresión sexual a las dos hijas menores de su pareja.

Los hechos, tal y como recoge el escrito del Ministerio público, se remontan a enero de 2015, cuando el acusado, aprovechando que estaba tumbado viendo una película con una de las víctimas, y «con ánimo de satisfacer su deseo sexual», colocó una pierna sobre otra de las de la menor, para «inmovilizarla» y comenzar a hacerle tocamientos pese al «rechazo manifestado» por la niña, que tenía entonces 13 años.

Dos semanas después, el hombre volvió a actuar de modo similar, esta vez en el sofá de la vivienda. «Estos episodios se repitieron con regularidad hasta octubre de 2015 y en alguno de ellos, le introdujo los dedos en la vagina, le lamió los pechos y la intentó besar, pese a los ruegos de que parase por parte de la víctima», subraya el escrito de la Fiscalía.

De forma paralela, a finales del verano de 2015, el mismo acusado, aprovechando también estaban solos en casa, «con ánimo libidinoso se subió de rodillas» encima de la segunda de las víctimas, que estaba sentada en el sillón del salón viendo la televisión. «Agarrándole  los brazos con una de sus manos, consiguió inmovilizarla, realizándole tocamientos en los pechos y la zona vaginal (…) a pesar del rechazo manifestado expresamente por la menor en todo momento», apunta el Ministerio fiscal.

A partir de ese hecho, los episodios se sucedieron con regularidad hasta junio de 2016, momento en el que la niña contó a su madre lo ocurrido.

En ambos casos, «el procesado aprovechaba la mayor facilidad comisiva que le suponía, por un lado, ser la pareja de la madre de las menores y, por otro, el quedarse a solas y al cuidado de las mismas». «Después de efectuar los abusos, les pedía que no dijeran nada, que no las iban a creer y que destruirían la familia», apunta la Fiscalía.

Por estos hechos, el Ministerio solicita, de modo conjunto, la pena de 30 años de prisión, con inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, además de la prohibición de aproximarse a las menores y a su domicilio o cualquier lugar frecuentado por ellas, dentro de un radio de 500 metros. Y en concepto de responsabilidad civil, se solicita una indemnización de 6.000 euros y 9.000 euros, por los daños morales derivados de estos hechos.