Piden entre cuatro y seis años de prisión para los dos acusados de una brutal paliza en el centro de Vigo

Ambos les propinaron diversos golpes que provocaron la caída de ambos al suelo en estado de «semiinconsciencia», llegando a propinar uno de los acusados varias patadas en la cabeza a una de las víctimas

Los dos futbolistas ourensanos acusados de propinar una brutal paliza a dos jóvenes durante la madrugada del pasado 30 de enero se enfrentan a penas de prisión de entre cuatro años y nueve meses y seis años.

El Ministerio Fiscal señala en su escrito de acusación que se habría entablado, sobre las 05.00 horas, una discusión entre los cuatro implicados durante la cual cual, con ánimo de menoscabar la integridad física de los mismos, los acusados les propinaron diversos golpes que provocaron la caída de ambos al suelo en estado de «semiinconsciencia», llegando a propinar uno de los acusados varias patadas en la cabeza a una de las víctimas. Tras ello, ambos acusados abandonaron juntos el lugar.

Como consecuencia de los golpes recibidos, una de las víctimas sufrió lesiones consistentes en policontusiones, un traumatismo cervical, la fractura de huesos propios nasales, la pérdida de dos dientes y un traumatismo en otro diente. Estas lesiones precisaron de tratamiento quirúrgico y odontológico.

Por su parte, el otro agredido sufrió un traumatismo craneoencefálico y un leve edema en la cabeza, precisando para su curación de una primera asistencia facultativa y del transcurso de 8 días de perjuicio personal particular de carácter moderado.

A la vista de los hechos, el Ministerio Público solicita para uno de los acusados seis años de prisión por lesiones con deformidad. Para el otro, cuatro años y nueve meses de prisión por el mismo delito. Además, plantea una multa de 15 euros de cota diaria durante un periodo de tres meses por un delito leve de lesiones así como el pago de las costas procesales, una indemnización conjunta de 31.000 euros por las lesiones cometidas a las dos víctimas y el pago de 3.660,44 euros al Servizo Galego de Saúde por los gastos de la asistencia sanitaria prestados a los dos agredidos.