Piden dos años de prisión y cinco de inhabilitación para un entrenador de fútbol por tocamientos a una menor en Vigo

Juzgados de Vigo.

En el viaje del vuelta del entrenamiento, el acusado apoyó la mano en el muslo de la joven, y la subió apartándole la ropa interior, momento en el que la víctima le retiró de nuevo la mano

La sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acoge esta semana un juicio en el que el Ministerio Fiscal solicita dos años de cárcel y otros cinco de inhabilitación para un entrenador de fútbol por tocamientos a una menor en Vigo.

Según el escrito de acusación pública, durante la temporada 2020-21, el acusado entrenaba a un equipo de niñas menores de edad. Mantenía con ellas comunicación a través de un grupo de WhatsApp, organizando además con las familias reuniones y cenas a las que acudían los padres. Además, con frecuencia llevaba a las niñas a entrenar en su propio coche.

La Fiscalía expone que en el hombre comenzó a interesarse por una de las niñas, de 15 años, a la que en una ocasión llegó a decirle que tenía que comentarle algo «que no era muy apropiado», pidiéndole que borrara la conversación que mantenían.

Así, el 22 de junio del año pasado el acusado se escribió con la niña comentándole que lo iban a echar por falta de afinidad con la directiva, y preguntándole si lo seguiría a otro equipo. Ese mismo día por la tarde, tras recoger a la menor para ir al entrenamiento, le tocó la mano varias veces, pese a que ella la retiraba al no sentirse cómoda.

Ya en el viaje de vuelta, llegó a apoyar la mano en el muslo de la joven y comenzó a acariciarla, sin percatarse de que la niña realizaba una foto con su móvil. El hombre continuó y subió la mano por el muslo, apartándole la ropa interior buscando su vagina, momento en el que la víctima volvió a apartarle la mano.

El entrenador pidió a la niña que no contase nada, pero ella se lo dijo a su madre al llegar a casa, quien inmediatamente pidió explicaciones, respondiendo el acusado al día siguiente a través de un mensaje en el que señalaba que no había sucedido nada y que se había generado una «situación rara por la confianza».

Por estos hechos, la Fiscalía pide 2 años de prisión, con la circunstancia atenuante de reparación del daño, así como 5 años de inhabilitación especial para profesión u oficio que conlleve contacto regular con menores, al considerarlo autor de un delito de abuso sexual sobre menor de 16 años.