La Xunta destaca el proyecto Monte da Mina como un modelo turístico sostenible vinculado a la naturaleza, la gastronomía y el auge del Camino de Santiago
El sur de Galicia sumará este verano un nuevo complejo turístico pensado para responder al crecimiento imparable del Camino Portugués de la Costa. En plena naturaleza y muy cerca del trazado jacobeo, Nigrán contará con un espacio formado por 25 cabañas modulares de madera orientadas al alojamiento de peregrinos y visitantes que buscan una experiencia vinculada al entorno natural y cultural del Val Miñor.
La delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, visitó este lunes las obras del complejo turístico Monte da Mina, promovido por la empresa Organiza Nigrán, y destacó la iniciativa como un ejemplo de “excelencia” turística para una de las rutas jacobeas que más crece en Galicia.
Un proyecto ligado al auge del Camino Portugués de la Costa
El complejo se ubica en una finca del Monte da Mina, en un enclave estratégico del Camino Portugués de la Costa, una ruta que en los últimos años ha disparado su popularidad entre peregrinos nacionales e internacionales.
Solo durante 2025, cerca de 100.000 personas recorrieron este itinerario jacobeo, consolidándolo como uno de los caminos con mayor crecimiento de toda Galicia. La previsión es que la cifra continúe aumentando durante los próximos años, impulsando nuevas inversiones vinculadas al turismo sostenible y experiencial.
Ana Ortiz destacó que el proyecto contribuirá a reforzar la oferta turística del área de Vigo y del Val Miñor, además de generar nuevas oportunidades económicas ligadas al Camino de Santiago.
“Iniciativas como esta ofrecen un modelo de excelencia para acoller a todos aqueles que percorren a nosa área no seu traxecto cara a Compostela”, señaló la representante autonómica durante la visita.
Turismo de naturaleza, cultura y enogastronomía
El objetivo del proyecto va más allá del simple alojamiento turístico. La iniciativa busca crear un espacio integrado en el paisaje y centrado en ofrecer experiencias vinculadas con la naturaleza, la cultura gallega y la enogastronomía de la zona.
Las futuras instalaciones combinarán la estancia en cabañas de madera con actividades relacionadas con el entorno natural, el patrimonio y la identidad local, en una apuesta por un turismo sostenible y de calidad.
Desde la Xunta consideran que este tipo de complejos representan una nueva forma de entender el turismo en Galicia, especialmente en zonas vinculadas al Camino, donde cada vez más visitantes demandan propuestas diferenciadas y contacto directo con el territorio.

