La Fiscalía pedía casi 15 años de prisión para cada uno de los dos implicados, pero se les ha aplicado la atenuante muy cualificada de reparación de daño por haber ingresado 7.500 euros como parte de la indemnización de casi 10.500 euros que deben abonar a la víctima
Dos jóvenes acusados de abusar sexualmente en Vigo de una conocida de 18 años, cuando estaba inconsciente a causa de la ingesta de alcohol, y de grabar y subir la secuencia a Instagram, aceptaban en el juicio celebrado ayer cumplir 31 y 26 meses de prisión respectivamente.
Los dos acusados, en prisión desde diciembre de 2020, han reconocido los hechos, y han sido condenados en una vista de conformidad en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo.
Uno de ellos ha sido condenado a un total de 2 años, 7 meses y 15 días de prisión como autor de un delito de abuso sexual con acceso carnal por vía bucal y como cómplice de un delito contra la intimidad. El otro ha sido condenado a un total de 2 años, 7 meses y 15 días de prisión como autor de un delito de abuso sexual con acceso carnal por vía bucal y como cómplice de un delito contra la intimidad. Además, se le ha impuesto una multa de 540 euros, la prohibición de acercarse o comunicarse con la víctima durante 8 años (una vez que salga de la cárcel), y la medida de libertad vigilada durante 7 años.
A ambos se les aplicó la atenuante muy cualificada de reparación de daño por haber ingresado 7.500 euros como parte de la indemnización de casi 10.500 euros que deben abonar a la víctima, de modo que cumplirán penas notablemente inferiores a la que solicitaba la Fiscalía en su escrito de acusación, donde pedía casi 15 años de prisión para cada uno de ellos.
Los hechos se remontan a la madrugada del 11 de agosto de 2020, cuando estos dos amigos coincidieron con la víctima, a la que conocían, en un local de copas. Tras consumir varias bebidas, los tres se fueron en un taxi al piso de uno de los acusados, momento en que la joven perdió la conciencia. Los acusados aprovecharon que la chica no se podía defender y la tumbaron en una cama, le quitaron el pantalón y la ropa interior, y se dedicaron a manosearla y a hacer comentarios obscenos y de mal gusto, mientras se turnaban para grabarlo todo con un teléfono móvil.
Con ánimo de humillarla y menoscabar su dignidad, le golpearon las nalgas, la abofetearon, le escupieron, la insultaron y uno de ellos le metió el pene en la boca, mientras la víctima estaba inconsciente. La grabación fue guardada en el teléfono móvil de uno de los acusados, y durante un breve período de tiempo se difundió entre sus conocidos y conocidos de la propia víctima, a través de la red social Instagram.
Inicialmente, el ministerio público consideraba a los dos acusados autores de un delito continuado de abuso sexual con acceso carnal por vía bucal, un delito contra la integridad moral y un delito contra la intimidad, y pedía para cada uno de ellos penas que sumaban 14 años y 7 meses de cárcel. También pedía para la víctima una indemnización de 25.470 euros.

