Matamá se rebela contra la ampliación de Balaídos: 300 alegaciones alertan de riesgos para la salud y el medio ambiente

Vecinos y ecologistas denuncian que el proyecto industrial incrementará la contaminación, el ruido y el impacto sobre especies protegidas en Vigo

La ampliación del polígono industrial de Balaídos ha desatado una fuerte contestación social en Vigo. La asociación vecinal A Unión de Matamá y el colectivo Ecoloxistas en Acción han presentado cerca de 300 alegaciones contra el proyecto promovido por Zona Franca, en el marco del procedimiento de evaluación ambiental estratégica simplificada. Ambas entidades advierten de que la actuación supondrá un empeoramiento significativo de la calidad del aire, un aumento del ruido y una mayor presión sobre zonas residenciales y espacios naturales protegidos.

Un polígono que “invade” zonas residenciales

Según denuncian los colectivos, tanto el actual polígono como su futura ampliación afectan directamente a parroquias como Matamá, donde la actividad industrial ya genera molestias por emisiones contaminantes y niveles de ruido elevados. Consideran que la ampliación consolidará esta presión sobre áreas habitadas, incumpliendo el principio recogido en la normativa estatal de calidad del aire, que establece que las instalaciones industriales deben situarse minimizando su impacto sobre la población.

Más contaminación en una zona ya castigada

Uno de los principales argumentos de las alegaciones se centra en el impacto ambiental. Según datos oficiales del Registro Estatal de Emisiones, las instalaciones industriales del entorno de Balaídos emiten más de dos millones de kilos anuales de compuestos orgánicos volátiles no metánicos, derivados en gran medida de procesos industriales como el lacado.

Estas sustancias, altamente reactivas, contribuyen a la formación de ozono troposférico, un contaminante secundario vinculado a enfermedades respiratorias, agravamiento del asma y aumento del riesgo cardiovascular. Además, alertan de la presencia de partículas finas (PM10 y PM2,5) y dióxido de nitrógeno, cuya exposición prolongada puede tener efectos graves sobre la salud, especialmente en colectivos vulnerables.

Los vecinos sostienen que la ampliación del polígono incrementará estas emisiones sin garantías suficientes de mitigación, agravando una situación que ya consideran preocupante. Incluso apuntan a una mayor incidencia de enfermedades respiratorias y oncológicas en barrios próximos como Roupeiro, Parada, Ribás y Padrón.

Críticas al procedimiento ambiental

Otro de los puntos clave de las alegaciones es el rechazo al tipo de tramitación elegida. Vecinos y ecologistas consideran que el proyecto debería someterse a una evaluación ambiental estratégica ordinaria, y no simplificada, dado su impacto potencial y su ubicación en una zona urbanizada con una superficie superior a cinco hectáreas.

A su juicio, no se ha analizado correctamente el impacto acumulativo de las instalaciones existentes junto a la ampliación prevista, lo que podría empeorar aún más la calidad del aire en la zona. También denuncian que el proyecto podría contravenir el Plan de Mejora de la Calidad del Aire.

Ruido, olores y pérdida de calidad de vida

Más allá de la contaminación atmosférica, la vecindad denuncia que lleva décadas soportando olores intensos y ruidos constantes que dificultan el descanso nocturno. Temen que la ampliación del polígono agrave estas molestias, deteriorando aún más la calidad de vida en la zona.

Impacto sobre la biodiversidad

Las alegaciones también ponen el foco en el impacto ambiental sobre la fauna. La zona afectada alberga especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Entre ellas, destacan la píntega, el miñato, el gavilán, la curuxa o la raposa.

Desde los colectivos alertan de que las obras supondrían la destrucción y fragmentación de hábitats, lo que podría aislar poblaciones animales y comprometer su supervivencia.

Exigen paralizar el proyecto

Ante este escenario, la asociación vecinal de Matamá exige la paralización de la ampliación hasta que se realice un estudio exhaustivo sobre el impacto de la contaminación en la salud de la población cercana. Reclaman además un análisis riguroso basado en datos epidemiológicos que permita evaluar las consecuencias reales de la actividad industrial.