MANIAC

Novela sobre historia de la ciencia, que narra la aparición de la inteligencia artificial, desde las investigaciones realizadas en el siglo XX en las matemáticas aplicadas. El eje central será la vida de Von Neumann, matemático húngaro-estadounidense, que pasa a ser figura fundamental en el desarrollo de la bomba atómica y la posterior de hidrógeno, y en la escalada de violencia amenazadora de la guerra fría. Al final habla de la máquina capaz de jugar al GO y vencer al mejor jugador humano, Lee Sedol; es una advertencia a los hombres de lo que las máquinas son capaces de aprender. La novela toma el título de la máquina MANIAC I (acrónimo de Mathematical Analyzer, Numerical Integrator, and Computer), una de las primeras computadoras.

Autor: Benjamin LABATUT – Editorial: ANAGRAMA. Madrid, 2023 – Páginas: 400 – Género: Novela histórica, ciencia – Público: General


Tengo en mi familia varios físicos, pero de los verdaderamente frikis. Y yo soy, como se decía antes, de Letras Puras; no quiero ver un número cerca, jamás. Por eso, cuando me hice con esta novela, tuve serias dudas de ser capaz de aguantarla. Y no sólo la aguanté, sino que además disfruté tanto con ella que me dio mucha pena terminarla. Desde entonces ha ido pasando de mano en mano entre mis más cercanos. Y espero animar a los lectores a que hagan lo mismo, aunque sean, como yo, poco amigo de los números.

El autor de esta novela, Benjamin Labatut (Rotterdam, 1980), es un chileno completamente diferente. Creo que es lo que más le define. Su todavía corta producción literaria es verdaderamente difícil de clasificar. La novela que le catapultó a la fama, Un verdor terrible, fue definido por un crítico como una ficción extrañísima que desde el minuto uno cuestiona los parámetros de la realidad. Y de lo que entendemos por literatura. Son una suerte de narraciones en torno a personajes de la ciencia, pero todos enhebrados. Y la novela catapultó al estrellato a su autor, y fue traducida a veintidós idiomas.

También una novela de ciencia, de historia de la ciencia, es el libro al que nos enfrentamos ahora. En efecto, MANIAC (en mayúsculas, porque es un acrónimo) es una historia de la evolución de las matemáticas y de la inteligencia artificial a lo largo del siglo XX, pero contada de una forma distinta. El libro está dividido en tres partes: En la primera, asistimos – lo dice desde el principio, no hago spoiler – al suicidio de Paul Ehrenfest, físico austríaco y amigo de Einstein, en 1933, convencido de que la ciencia había sido corrompida por el mismo mal – egoísmo mezclado con el convencimiento de que hay personas cuya vida merece la pena y otras que no – que el nazismo que empezaba a imperar en Europa. Una historia triste, que nos deja el regusto de lo que vamos a ver en la segunda parte: La historia del matemático húngaro-estadounidense Johnny Von Neumann, al cual debemos las bases matemáticas de la mecánica cuántica, la teoría de los juegos y el primer computador moderno. Pero su historia nos la irán contando los distintos personajes que trabajaron junto a él, físicos y matemáticos de primer orden. Así, mientras vamos conociendo las investigaciones de Von Neumann, cada uno de los narradores incluye también su aportación a la evolución de la Matemática y la Física.

Y la tercera parte… ¡ay, la tercera parte! Narra la historia de cómo unos cuantos científicos lograron hacer una inteligencia artificial que aprendiera a jugar al Go y compitiera al más alto nivel contra Lee Sedol, un coreano, hasta la fecha el mejor maestro de ese juego. Y declaro ese ¡ay! porque yo no sé jugar al Go, casi no sé lo que es, y sin embargo estuve enganchado al libro durante todo el tiempo que duró el campeonato. No sé cómo narra el autor, pero verdaderamente consigue que te metas en cada partida y decidas si vas con Sedol o con AlphaGo, la máquina.

Como digo, el libro es como su autor, diferente. De gran categoría, en mi opinión. Una forma nueva de narrar y de contar la historia de la ciencia (el autor repite el tema de su libro anterior, aunque desde otro punto de vista), que engancha, y que merece mucho la pena.