LUCÍA

En Madrid se descubre el cadáver de Sergio, un joven guardia civil, compañero de trabajo de Lucía Guerrero, una mujer difícil pero gran policía. Sergio aparece pegado con cola en una cruz como si estuviera crucificado. A la vez, el departamento de criminología de la Universidad de Salamanca, al mando de Salomón Borges, está desarrollando un programa informático que permite relacionar crímenes entre sí, para facilitar a la policía descubrir a los autores. Y acaban de detectar la relación entre los asesinatos de tres parejas, muy separados en espacio y tiempo, con puntos en común con la muerte de Sergio. Pronto Lucía, al tiempo que lidia con sus problemas personales y familiares, se une al anciano catedrático para intentar resucitar los antiguos casos, y dar con el asesino de su amigo.

Autor: Bernard MINIER – Editorial: SALAMANDRA. Madrid, 2023 – Páginas: 416 – Género: Thriller – Público: General


¿Un francés, ambientando su historia en España? ¿Con personajes españoles, con Policía Nacional…? Con escepticismo me hice con esta novela, ya que me cuesta trabajo pensar en un francés interesándose en investigar de manera correcta las circunstancias de los Cuerpos de seguridad en España, o la idiosincrasia nacional – siendo un hombre afincado en Francia – para crear una novela coherente. Pero reconozco que pasa con nota; no puedo atacar a su autor, que ha creado una historia muy española, con personajes muy hispanos, y en su mayor parte en una ciudad de Salamanca que podemos reconocer.

Porque Bernard Minier (Béziers, Francia, 1960) es lo más francés que te puedes echar en cara. Afincado en París, aunque pasó su infancia al pie de los Pirineos). Publica tarde su primera novela, Bajo el hielo (2011), pero enseguida es reconocido como uno de los mejores thrillers del siglo XXI, e incluso se ha convertido en serie de televisión, Glacé (creo que no está traducida al castellano). El personaje principal de varias de sus novelas es el inspector Servaz, un hombre peculiar. Pero el autor rompe la serie para presentar esta nueva novela, con la que posiblemente inaugura una nueva serie con la detective Lucía Guerrero, de la Policía Nacional.

En Madrid, un inspector de policía aparece asesinado, pegado con cola a la cruz de un Calvario, en Madrid. Como si quisieran mostrarlo crucificado. Al mismo tiempo, en Salamanca, un grupo de criminólogos que están desarrollando un programa informático que cruza datos de varios crímenes, encuentran una coincidencia en tres muertes que tienen decenas de años de diferencia. A la vez, Lucía Guerrero ve coincidencias entre esos crímenes y el de su compañero y amigo Sergio. La detective había sido apartada de la investigación, por su más que amistad con el difunto, por lo que se toma unos días libres para indagar por su cuenta en los crímenes antiguos, a ver si de esta manera logra descubrir al asesino. Le acompañará en su investigación, para ayudarle a dar sentido a los hechos, el anciano catedrático de criminología de Salamanca Salomón Borges, jefe del programa que encontró las coincidencias.

A partir de estas premisas, el autor comienza el juego con los lectores, mostrando solamente lo que le interesa, para que nos toque a los demás el trabajo de investigar y averiguar. Y reconozco que está muy conseguido. Sin hacer spoiler, he de decir que no me esperaba la solución final, o más bien no me la quería creer, aunque mi hermano Beni, que es lector de misterio como yo, adivinó la solución antes que nadie. Porque es más listo. A mí me parece que es demasiado engañosa, pero no sé si será porque yo no la descubrí.

No obstante, reconozco en el autor una gran profesionalidad. Siendo alguien afincado en París, se ha informado bien del modo de trabajar de la Policía Nacional, de los planos de la ciudad de Salamanca y los edificios donde se desarrolla la trama. Los personajes españoles son creíbles también en cuanto que españoles, sin que medie artificio. Lucía es una mujer de armas tomar, que espero aparezca en futuras novelas del autor.

Solamente informo, además, de que hay una subtrama de abusos infantiles, descritos sin detalles pero con profundidad. Para algunas personas pueden ser muy molestos.