Cuatro meses después del hundimiento y mientras las familias siguen insistiendo en bajar al pecio para esclarecer lo que ocurrió, la vertiente judicial del caso avanza con las declaraciones del patrón, su sobrino y el ciudadano ghanés Samuel Kwesi
Los tres supervivientes de la tragedia del Villa de Pitanxo, el buque gallego que se hundió el pasado 15 de febrero en aguas de Terranova (Canadá), acuden mañana a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez. Ente ellos se encuentra el patrón del barco, Juan Padín, que comparece en calidad de investigado.
Cuatro meses después del hundimiento y mientras las familias siguen insistiendo en bajar al pecio para esclarecer lo que ocurrió, la vertiente judicial del caso avanza con las declaraciones de Padín, su sobrino Eduardo Rial y el ciudadano ghanés Samuel Kwesi. Estos dos últimos están citados como testigos, mientras que el primero comparecerá en calidad de investigado.
Además de tomarles declaración, el juez debe decidir si prohíbe de manera cautelar al patrón embarcar de nuevo en otro barco, como reclamaron las familias de 21 marineros fallecidos en el naufragio, quienes ya han presentado una querella contra él, su sobrino y la casa armadora, Pesquerías Nores.
Las declaraciones se producen en medio de un conflicto sobre quién debe asumir la competencia de esta investigación: la Audiencia Nacional y la Fiscalía de este tribunal creen que deberían ser los juzgados de la localidad donde radica el puerto base del buque (Marín), pero este juzgado discrepó, rechazó asumir la causa y la envió de vuelta a la Audiencia.

