Los móviles sitúan en la zona a los acusados de dar una paliza a dos chicos en Vigo el año pasado

Su identificación ha sido ratificada por los agentes que han declarado hoy en el juicio que se está llevando a cabo en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en la ciudad

La triangulación de las señales de teléfono móvil de los acusados de haber dado una paliza a dos chicos en la calle Hernán Cortés de Vigo, en enero de 2022, sitúan a ambos en esa zona en el momento de los hechos. Además, su identificación ha sido ratificada por los agentes que han prestado declaración en el juicio que se sigue por esta causa, en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra.

Los agentes han confirmado que, cuando se realizó una primera detención (de un vigués que llegó a ingresar en prisión provisional pero que finalmente resultó no estar implicado), recibieron una llamada en la sala del 091 de una persona de Ourense que aseguraba haber reconocido a los dos autores de la agresión en un vídeo publicado en medios de comunicación y redes, y que apuntó a los dos acusados, Gregorio G. y Adrián S.

Asimismo, los investigadores solicitaron los datos de las compañías de telefonía móvil y de las antenas, y así pudieron comprobar que los teléfonos de los acusados fueron detectados en el momento de los hechos y «en la zona», concretamente, uno de los agentes ha señalado que estuvieron en la calle María Berdiales, perpendicular a la calle donde se produjo la paliza.

La acusación también ha presentado pruebas de identificación y acústica forense realizadas por expertos policiales. En cuanto a las primeras, un informe policial concluye la similitud entre las imágenes de vídeo y una fotografía con respecto a un tatuaje en la mano de uno de los acusados. En cuanto a las segundas, el perito que ha prestado declaración se ha referido a una frase que uno de los agresores dirige al otro. Según ha explicado, a su departamento se le encargó averiguar si esa frase podría ser «Vamos Javi» o «Vamos Adri». «Lo más plausible», ha defendido, es que uno de los acusados se dirigiera al otro diciendo «vamos Adri».