La teniente Valentina Redondo y su prometido, Oliver Gordon, se casarán dentro de dos semanas. Pero en su día libre, le llaman de la comandancia para que atienda lo que parece un atentado terrorista: un grupo de personas que se encontraban en la zona el Templo del Agua del Balneario de Puente Viesgo, en Cantabria, han sido intoxicadas por algún elemento, dando como resultado tres muertos y varios heridos muy graves. Durante la investigación también intervienen profesionales de la UCO, que informan de que puede tratarse de un acto del temido sicario conocido como el Estudiante; el mismo que disparó a la teniente hace unos años, suceso en el que casi muere, y que le hizo perder su embarazo y la posibilidad de tener hijos en el futuro.
Autora: María ORUÑA – Editorial: Destino. Barcelona, 2023 – Páginas: 464 – Género: Thriller – Público: General
Me encanta enfrentarme con el reto que siempre suponen los libros de la viguesa María Oruña. Aquí ya he reseñado dos, de los seis que hasta el momento tiene la saga que ha dado en llamarse Los libros del puerto escondido, que lo de menos es el lugar donde se desarrolla la acción, sino más bien los protagonistas, sobre todo esa detective estrella, la teniente de la Guardia Civil Valentina Redondo.
Valentina y su prometido, Oliver, están a quince días de su boda, que quieren que sea algo pequeño y sencillo, en Santiago. Pero su tranquilidad queda interrumpida de forma imprevista, cuando en el tranquilo balneario de Puente Viesgo ocurre un suceso trágico. Se desarrollaba un encuentro de un BNI (grupo de empresas que intercambian referencias), y habían alquilado para ellos solos el llamado Templo del Agua. Poco después se descubre que todos los que estaban dentro han sido intoxicados por algo, no se sabe bien qué, pero el resultado será de cuatro muertos y ocho intoxicados, algunos de ellos muy graves. Tras las primeras investigaciones, tendrá que intervenir también la UCO, que llega con la información de que sospechan que está por la zona el sicario conocido como el Estudiante. Ese terrorista colombiano fue el causante de que Valentina estuviera a punto de morir de un balazo, y que como consecuencia del mismo perdiera el bebé que esperaba y la posibilidad de tener una familia propia.
María Oruña dice que cada novela de la saga es un tipo de crimen distinto, y que en este caso quiere mostrar un crimen masivo, cosa que hace con brillantez. Tengo que decir que me parece que éste es el mejor de la colección. Lógicamente, los personajes principales han crecido mucho. La rápida manera de pensar de Valentina, su fortaleza en las decisiones, su intrepidez que casi es arrogancia, y el contraste de su futuro marido, profundamente enamorado de ella, a quien admira, y a la que intenta equilibrar. Ese futuro matrimonio, para mí, es un ejemplo de amor. El resto de los guardias civiles siguen siendo como siempre, dando el insufrible Cameselle el contrapunto a veces cómico de la trágica historia. Y no puedo por menos que agradecer que en las novelas de la autora se rinda homenaje continuo a las fuerzas de seguridad del Estado, sobre todo a la Guardia Civil, cuya labor siempre es encomiable.
Para mí, como digo, lo mejor de estas novelas son sus personajes, sí, pero la situación, el crimen, la historia principal, en este caso es muy buena también. Bueno, para mí un poco extrema la causa, o el modo en que se comete (no digo nada por evitar spoilers), pero una vez aceptado está muy bien desarrollado. La subtrama del Estudiante, el antiguo narcoterrorista reconvertido en sicario, también es muy humana dentro de su crudeza, y es violenta sin resultar desagradable, lo que es muy de agradecer: no es la viguesa una escritora grosera. Por eso, la novela creo que merece mucho la pena, y la he disfrutado de principio a fin.

