Por José María Sendra.
15 días más, 15 fracasos. Somos Vigo, somos el Celta, no todo podían ser alabanzas y recuerdos de grandes futbolistas vestidos de Celeste dando grandes tardes.
Hay otros que han generado expectativas, han costado mucho dinero o simplemente nos han hecho reír durante su paso por casa Celta. Los hay que han sido un desastre toda su carrera, los hay que sólo lo fueron aquí y los hay que no tienen remedio. Iremos descubriendo cada día uno, como descubrimos durante éste confinamiento una comida más entre la merienda y la cena. En este repaso sólo están los que han jugado en primera división y en la época moderna.

Zvonimir – El breve
- Temporadas : 2001/2002
- Partidos: 4 en Liga, 2 en Copa de la UEFA
- Goles: 0
Que jugador nos perdimos, que hombre nos perdimos, guapo, educado, interesado en la cultura, pieza clave del gran Milán de Capello. Eligió Vigo para su retiro dorado, quería contribuir, quería estar en un sitio donde se jugase al fútbol de otra manera, y en aquella época la fama del fútbol celeste estaba en su momento álgido.
Se presentó vestido a la última, pero a la última de verdad, no con un tocado indio y unos pantalones de látex como una estrella de la NBA. Debutó en el Sadar, salió 26 minutos y no sé si recuerdan ustedes lo que hizo, pero aquello fue mágico. Una de las mejores asistencias que ha dado un futbolista vestido de celeste.
Apenas 2 meses después de aquello, la incapacidad de Victor Fernández volvía A mordernos el culo, y Zvonimir era claro al explicarlo: «Jugué ante el Valencia y dijeron que había sido uno de los mejores en el campo. Sin embargo, cuatro días después, ante el Málaga, me quedé en el banquillo. A mis 33 años no puedo aceptar esto”.
No sólo fue suplente en aquel partido, si no que el club pago un aerotaxi para traer a Mostovoi de un partido con su selección para que jugase por delante de Boban. Victor ni quiso ni supo compatibilizar sus dos mayores talentos, y Boban que había llegado como petición expresa de Fernández y tras conversar con él, se sintió engañado por el aragonés.
La clase que sabíamos que tenía en el campo la mostró en su marcha:«Llegué a Vigo con muchas ilusiones y creo que todos creíamos en ellas. Pasaban por jugar y porque se me dijo que podía ser importante para el proyecto de este equipo. He visto que no lo soy y no quiero dar problemas a nadie, prefiero irme a casa».
Fracaso, pifia, desastre como quieran llamarlo, pero desde luego parece que el croata fue el menos culpable. Aquella temporada como era habitual el Celta empezó como un tiro y acabo diluyéndose, perdió la clasificación para la Champions en una derrota en Vallecas en la jornada 38. Al finalizar aquel partido Mostovoi pidió que le dejaran irse, estaba cansado del mismo bucle de decepciones, aquel estallido se llevó por delante al míster aragonés. Asustada ante la posibilidad de perder dos talentos eslavos en un año la directiva acabó con Fernández, el hombre que hizo breve a Zvonimir.

A todo esto, más conocido como Boban. Fichar estrellas consagradas en su último club previa a la retirada, no suele salir casi nunca bien. Gustan de jugar el balón para lucir su innegable calidad, pero lo de defender para otro, que es de guarros.