Por José María Sendra.
15 días más, 15 fracasos. Somos Vigo, somos el Celta, no todo podían ser alabanzas y recuerdos de grandes futbolistas vestidos de Celeste dando grandes tardes.
Hay otros que han generado expectativas, han costado mucho dinero o simplemente nos han hecho reír durante su paso por casa Celta. Los hay que han sido un desastre toda su carrera, los hay que sólo lo fueron aquí y los hay que no tienen remedio. Iremos descubriendo cada día uno, como descubrimos durante éste confinamiento una comida más entre la merienda y la cena. En este repaso sólo están los que han jugado en primera división y en la época moderna.

Srdan Bajcetic – No pudo ser
- Temporadas : 1994/95 a 1996/97
- Partidos: 28 en Liga, 9 en Copa del Rey
- Goles: 3
- Coste: 750.000 €
Como un olímpico Español cada 4 años que es incapaz de superar la mejora en su deporte, así fue Srdan Bajcetic. He de confesar que las veces que pude verlo en directo me pareció un proyecto de futbolista sensacional, seguramente de lo mejor de ésta lista, pero no pudo ser.
Cuando uno ficha en los balcanes puede salir cara o cruz, puede traerse un carácter volcánico que se adapte y haga vibrar un estadio o puede salir Bajcetic. Se habían marchado Vicente Engonga, nuestro Gullit catalán, y Stjepan Andrijasevic que había dejado una temporada memorable en Vigo.
Bajcetic, de físico potente y conducción elegante venía a sustituir al croata, y se encontró con Carlos Aimar. El técnico argentino había pedido a Desio. Bajcetic acabó saliendo cedido al Estrella Roja. Su segunda temporada comenzó con esperanza, su larga zancada y su frialdad calculadora de cara a portería y en la distribución invitaban al optimismo, pero llegó un rosario de lesiones y todo lo avanzado se cayó por la borda de un barco que comenzaba a hundirse.
Fernando Castro Santos que fue su gran valedor se lo llevó a Braga con él y ahí acabó la carrera celeste de Srdan. Volvió al celta Indoor que se llevó la liga de aquel deporte que a nadie interesó demasiado, somos buenísimos en lo que a nadie importa, e incluso fue segundo de Jorge Otero en su aventura en el rápido de Bouzas. Habla con cariño del Celta y de Vigo, quizás porque a Srdan le pasa como a mí, y me no cuesta pensar que aquello pudo salir mejor.
Venía a sustituir a gente importante en la época de estabilización del Celta en primera, aquellos que nos llevaron al Calderón el 20 de mayo del 94, y acabó siendo un quiero y no puedo, siempre aquejado de factores externos que no le permitían triunfar. Puede que sea eso lo que le ha puesto tan alto en la lista, el pensar en lo que pudo ser y consiguió. El desembolso económico fue alto para las arcas del Celta de los primeros años de Horacio, el retorno fue mínimo, y la desesperación generada en la grada por sus ausencias y su falta de sangre fue máximo. Sustituir los bemoles de Engonga y “Andrés” era demasiado para uno de esos talentos balcánicos que sí, pero no.
