Los 15 jugadores «fail» de la historia moderna del RC Celta – Daniël de Ridder

Por José María Sendra.

15 días más, 15 fracasos. Somos Vigo, somos el Celta, no todo podían ser alabanzas y recuerdos de grandes futbolistas vestidos de Celeste dando grandes tardes.

Hay otros que han generado expectativas, han costado mucho dinero o simplemente nos han hecho reír durante su paso por casa Celta. Los hay que han sido un desastre toda su carrera, los hay que sólo lo fueron aquí y los hay que no tienen remedio. Iremos descubriendo cada día uno, como descubrimos durante éste confinamiento una comida más entre la merienda y la cena. En este repaso sólo están los que han jugado en primera división y en la época moderna.

Daniël de Ridder – Il Bello tulipán

  • Temporadas : 2005/2006  a 2006/2007
  • Partidos: 19 en Liga, 2 en Copa de la UEFA
  • Goles: 1
  • Coste: 1,25 millones de euros por una cesión de dos años

Daniël de Ridder jugó desde el año 2006 al año 2015 en 10 equipos y 6 países distintos. Daniel era una de tantas joyas nerlandesas con torneos sub 21 a sus espaldas, seguro que en Youtube se puede hacer un vídeo apañado de skills con sus acciones.

La leyenda dice que la gente guapa tiene más fácil las cosas, que la primera impresión es importante, y yo he visto a adolescentes con la camiseta de este adonis holandés en Balaidos, normal, a todos nos hubiera pasado. Llegó el año de la clasificación para Europa con Fernando Vázquez, jugó pero no demasiado, hizo algo pero tampoco mucho, no se sabe muy bien cual era su punto fuerte ni lo que aportaba, el salía cuando había que aparentar que se buscaban soluciones ofensivas.

No era especialmente rápido, ni imaginativo, no tenía demasiado desborde, ni era demasiado inteligente en sus desmarques. Se lesionaba mucho, si queremos ponernos estupendos podemos deducir que Dani se cuidaba más el cutis que sus músculos.

Tras el descenso, el Celta no ejerció la cláusula de compra de su cesión de dos años y volvió a Amsterdam antes de empezar su periplo por Inglaterra, Suiza, Israel y su Holanda natal. La gran virtud de De Ridder para estar en esta lista Darwin del Celta es que es complicado encontrar a un tipo menos trascendental y olvidable que él, perdido en la historia sin que nadie recuerde su gol en el Calderón a excelente pase de Fernando Baiano, sin que nadie tenga claro a que vino salvo aquellas dos muchachas que pedían a Fernando Vázquez que lo introdujera en el campo sosteniendo pancartas con corazones una tarde cualquiera de 2006.