Llega noviembre, toca mirar hacia otro lado

Coudet dirigiendo un partido del Celta. Foto: LaLiga

Como suele ser habitual en el Celta de Mouriño, con el inicio del mes de los difuntos se precipita el cambio de entrenador en el banquillo

Arranca noviembre, comienza el mes de los difuntos y, como si de una mala metáfora o una peor broma macabra se tratase, el banquillo del Celta se cobra una nueva víctima. Porque a falta de confirmación oficial, parece que las horas del ‘Chacho’ Coudet en Balaídos están contadas. ¿Su relevo? Carlos Carvalhal.

A falta de confirmación oficial, este sería el cuarto relevo en el banquillo vigués en un mes de noviembre. El primer entrenador que cayó en esta época fue Antonio Mohamed, cesado el 12 de noviembre de 2018 con el equipo decimocuarto en la clasificación con 14 puntos, cuatro por encima de la zona de descenso.

Su sustituto, el portugués Miguel Cardoso, apenas aguantó cuatro meses en el banquillo celeste, siendo relevado por Fran Escribá, quien inició el curso 2019-20 en Vigo tras obrar el milagro de la salvación. Al igual que Mohamed, sólo aguantó 12 jornadas. Fue cesado el 3 de noviembre, tras un pésimo arranque de Liga: nueve puntos de 36 posibles.

Después llegó el turno para Óscar García Junyent, que cogió el equipo de descenso y, no sin sufrimiento, logró mantener al Celta en Primera. El Celta lo renovó, pero el 9 de noviembre de 2020 el club vigués anunció su destitución. El equipo era decimosexto con 7 puntos.

El presidente recurrió entonces a Eduardo ‘Chacho’ Coudet. El máximo accionista consiguió convencerlo, pese a que el técnico iba líder en la Serie A brasileña y estaba clasificado para octavos de final de la Copa Libertadores con el Internacional de Porto Alegre.

Coudet consiguió la permanencia y renovó hasta el 30 de junio de 2024. La temporada pasada tampoco empezó bien. A estas alturas, el Celta era decimoquinto con 11 puntos. Un balance que ha calcado en este inicio y que, sin embargo, en esta ocasión parece que le costará el puesto. Todo, hay que reiterar, a falta de que alguien diga algo en el seno del propio Club.