El acuerdo apela a la «cultura de la responsabilidad» y recomienda el uso de la mascarilla a las personas que trabajan en las unidades de cuidados intensivos y unidades de pacientes vulnerables, y en las urgencias hospitalarias o de atención primaria
Las mascarillas dejan de ser obligatorias desde este miércoles en los espacios donde aún se mantenía su uso como centros sanitarios, sociosanitarios y farmacias, tras publicar el Boletín Oficial del Estado (BOE) el acuerdo del Consejo de Ministros que declara el fin de la crisis sanitaria por Covid-19, y que entra en vigor hoy mismo.
No obstante y aunque decae la obligatoriedad, el acuerdo apela a la «cultura de la responsabilidad» y recomienda el uso de la mascarilla a las personas que trabajan en las unidades de cuidados intensivos y unidades de pacientes vulnerables, y en las urgencias hospitalarias o de atención primaria, incluida la sala de espera.
También se aconseja su uso a personas sintomáticas cuando estén en espacios compartidos y a los profesionales que las atienden, y en residencias de mayores y personas con discapacidad, entornos en los que viven las personas más vulnerables, aunque -insiste el acuerdo- «no se recomienda su uso universal».

