Las familias de Barreiro piden paralizar el parque canino de 169.000 euros y duplicar su superficie

Más de un centenar de familias reclaman al Concello de Vigo que suspenda la contratación y revise el proyecto antes de adjudicar las obras, además de pedir a BNG y PP que intervengan para forzar una revisión técnica

El futuro parque canino de Barreiro vuelve a abrir un frente vecinal en Vigo justo cuando el proyecto se aproxima a su ejecución. El colectivo Por un Parque Canino Funcional en Barreiro ha solicitado al Concello la suspensión cautelar del expediente de contratación de las obras, presupuestadas en 169.000 euros, para que el diseño sea revisado antes de que se produzca su adjudicación definitiva.

Las familias cuestionan fundamentalmente el tamaño y la ubicación elegidos por el Gobierno municipal. Frente a los 1.105 metros cuadrados previstos por el Concello, plantean una alternativa de 2.200 metros cuadrados en otra zona del propio parque de Barreiro, más alejada del tráfico y de las instalaciones deportivas y con mayor presencia de sombra natural.

La propuesta no es nueva. Fue registrada el 10 de marzo de 2025 y respaldada por 108 familias de Barreiro-Lavadores, que ahora consideran que la apertura del procedimiento de contratación hace urgente resolver sus alegaciones antes de comprometer definitivamente la inversión.

El colectivo ha dirigido también un llamamiento a BNG y PP, a los que pide que ejerzan su labor de oposición reclamando explicaciones al Gobierno local, accedan a la documentación completa del expediente y promuevan una revisión técnica del proyecto.

De 1.105 a 2.200 metros cuadrados

El principal punto de discrepancia está en las dimensiones. El Concello proyecta un parque de 1.105 metros cuadrados dividido en dos recintos, mientras que las familias defienden que debería disponer de al menos 2.200 metros cuadrados.

Además, advierten de que esos 1.105 metros anunciados constituyen la superficie bruta y no todo ese terreno quedará realmente disponible para que corran los animales. Dentro del perímetro habrá vallado, accesos, bancos, fuente, papeleras, elementos de juego, zonas ajardinadas y otras instalaciones.

Por este motivo, una de las peticiones registradas exige al Concello que determine exactamente cuántos metros cuadrados diáfanos quedarán en cada uno de los dos recintos una vez descontados todos esos elementos.

Las familias consideran que esta cuestión es especialmente relevante teniendo en cuenta la elevada población canina del entorno. El colectivo calcula, extrapolando los datos del conjunto de Vigo, que Lavadores podría rondar los 3.000 perros.

Una disputa que comenzó a finales de 2024

El conflicto se remonta al anuncio realizado en diciembre de 2024 de una red municipal de nueve parques caninos en Navia, Faisán, Barreiro, Ribadavia-Pizarro, A Bouza, Atalaia, María Xosé Queizán, avenida de Castelao y O Calvario.

En febrero de 2025, el Concello abrió una consulta ciudadana sobre la futura red que recibió 894 respuestas. Las familias de Barreiro cuestionan, sin embargo, el alcance de aquel proceso porque, según sostienen, no permitía pronunciarse sobre dos de las cuestiones que ahora están en el centro de la controversia: el emplazamiento y las dimensiones de los parques.

Un mes después registraron su alternativa con las firmas de 108 familias. Su planteamiento proponía duplicar el espacio previsto y trasladar la instalación a otra parcela del mismo entorno que, según defienden, ya es utilizada espontáneamente por personas con perros.

El proyecto municipal siguió adelante y, en septiembre de 2025, el colectivo llegó a realizar una concentración en Barreiro en la que delimitó físicamente sobre el terreno las dimensiones previstas para el futuro parque con el objetivo de visualizar el espacio disponible.

Cuestionan el criterio utilizado por el Concello

Otro de los argumentos de las familias afecta a los criterios técnicos empleados para diseñar la red. Según sostiene el colectivo, el Concello tomó como referencia la guía técnica NTJ 15G de 2015, que contempla 442 metros cuadrados como superficie mínima de referencia.

Las familias consideran este criterio desactualizado y señalan, además, que otros cuatro parques de la red anunciada ni siquiera alcanzarían esa cifra: Pizarro tendría 365 metros cuadrados; Atalaia, 380; Castelao, 331; y O Calvario, 363.

El colectivo sostiene que el proyecto de Barreiro presenta además otros problemas, como su proximidad a una carretera y a instalaciones deportivas, una elevada exposición solar y la ocupación de una zona actualmente destinada al descanso y equipada con bancos y fuente.

Por el contrario, defiende que su ubicación alternativa permitiría aprovechar un espacio más tranquilo, con mayor arbolado y alejado del tráfico rodado, dentro del propio parque.

Piden una mesa técnica antes de adjudicar las obras

El escrito presentado al Concello plantea nueve peticiones. Entre las principales están suspender cautelarmente la contratación, acceder al expediente completo, conocer la superficie útil real de los dos recintos y realizar una revisión técnica independiente que compare el proyecto municipal con la alternativa vecinal.

También solicitan crear una mesa de diálogo técnico y vecinal en la que participen representantes municipales, las familias y, si es posible, profesionales independientes de ámbitos como la veterinaria, la etología y la educación canina.

El colectivo insiste en que no pretende impedir la construcción del parque, sino modificar el proyecto antes de que las obras sean adjudicadas y resulte más complejo introducir cambios.

“Queremos que el dinero público se destine a una instalación que pueda funcionar adecuadamente”, resumen las familias, que reclaman además una explicación técnica por escrito de los motivos por los que el Concello mantiene los 1.105 metros cuadrados frente a la alternativa de 2.200.

Con la licitación ya sobre la mesa, el debate que comenzó hace más de un año entra ahora en una fase decisiva: las familias quieren que el proyecto se reabra antes de que los 169.000 euros de inversión se traduzcan definitivamente en obras.