Las aguas que rodean España se calientan hasta un 200% más rápido que la media global

Un informe del IEO-CSIC alerta de que el Mediterráneo es una de las zonas más afectadas y que el cambio climático amenaza los ecosistemas marinos y la pesca

Las aguas que rodean España están experimentando un calentamiento acelerado, con tasas entre un 60 y un 200% superiores a la media global, según revela el informe CLIVAR-Spain 2024, en el que ha participado el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC).

Este estudio, que analiza la evolución climática de la atmósfera, el océano y la criosfera en España, pone en evidencia el papel del océano en el cambio climático y advierte sobre los riesgos que este fenómeno supone para los ecosistemas marinos, la biodiversidad y la actividad pesquera.

El Mediterráneo, un punto crítico del calentamiento global

Uno de los datos más alarmantes del informe es el caso del Mediterráneo, que se está calentando a un ritmo hasta tres veces superior al promedio global desde la década de 1980. Este aumento de la temperatura del agua ha provocado un incremento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor marinas, así como un proceso de mayor salinización de las aguas superficiales.

Aunque algunas zonas costeras del Atlántico presentan excepciones a esta tendencia, el informe confirma que el calentamiento global está alterando los patrones de circulación oceánica, lo que podría tener graves repercusiones en la productividad pesquera y en la estabilidad de los ecosistemas marinos.

Impactos en la biodiversidad y la actividad pesquera

El aumento de la temperatura del agua no solo afecta al clima y a los fenómenos meteorológicos extremos, sino que también tiene consecuencias directas en los ecosistemas marinos. Entre los efectos más preocupantes se encuentran:

  • La reducción del oxígeno disuelto en el agua, lo que amenaza la biodiversidad marina.
  • Un posible descenso en la productividad primaria neta, especialmente en el Atlántico ibérico y en Canarias, lo que afectaría a la cadena trófica y, en consecuencia, a la pesca.
  • El aumento del nivel del mar, que ya se ha observado en las costas españolas y que seguirá en ascenso, con consecuencias para infraestructuras y playas.
  • La acidificación del océano, impulsada por la absorción de carbono, lo que puede afectar gravemente a especies marinas como moluscos y corales.

Investigación y medidas de adaptación: el papel del IEO

Ante este escenario, el IEO-CSIC ha subrayado la importancia de reforzar la investigación y la cooperación internacional para comprender mejor estos cambios y mitigar sus efectos. «La alteración de la temperatura del mar tiene impactos directos en el clima, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos. Es fundamental seguir investigando y reforzar las estrategias de adaptación para mitigar estos impactos», explicó Gabriel Jordà, investigador del IEO y coordinador del informe.

El instituto seguirá desempeñando un papel clave en la monitorización y análisis del estado de las aguas españolas, proporcionando datos esenciales para la toma de decisiones en materia de conservación y lucha contra el cambio climático.

El informe CLIVAR-Spain 2024 refuerza la necesidad de tomar medidas urgentes para proteger los ecosistemas marinos y garantizar la sostenibilidad de la actividad pesquera, asegurando que las futuras generaciones puedan seguir beneficiándose de los recursos que el océano proporciona.