
La conselleira Ethel Vázquez subraya en Vigo la apuesta de la administración autonómica por la estación intermodal, con una inversión global de 18 millones
Señala que se sigue esperando a que el Ejecutivo central apruebe la cofinanciación de los accesos, que había comprometido hacer en junio y que tampoco fue aprobado ayer por el Consejo de Ministros
La conselleira de Infraestructuras y Movilidad en funciones, Ethel Vázquez, ha destacado hoy el avance en las obras de la nueva estación de autobuses de Vigo, y ha reiterado la petición al Gobierno de España para que rectifique e impida el bloqueo de la intermodal y del Centro Vialia.
Vázquez Mourelle, que realizó estas declaraciones durante una visita a los trabajos de la estación de autobuses, se refirió a la importancia que tiene por sí misma la construcción de esta terminal -más céntrica, moderna y funcional que la de la Avenida de Madrid-, con 30 dársenas y con una capacidad para albergar 500 expediciones de autobuses cada día. Pero también subrayó la relevancia de esta actuación como parte que es de un gran complejo intermodal y comercial, por lo que se espera que pasen 2 millones de usuarios al año, y porque incluye además, con los accesos, una enorme transformación urbana del entorno.
En palabras de la conselleira, «se trata de un proyecto estratégico para el Gobierno gallego, para el fomento del transporte público, para el turismo, para dotarla de mayor competitividad y también para contribuir a hacer ciudad en Vigo».
En este marco, la representante del gobierno autonómico ha puesto en valor la implicación de la Xunta con su desarrollo desde el principio: con la aprobación de la ley autonómica que evitó que Vigo quedara paralizado cuando se anuló el Plan General; y con su compromiso con el Ayuntamiento, primero, para cofinanciar los accesos, y después, para duplicar la aportación de la Xunta a esa cofinanciación.
El mayor gasto en intermodales de Galicia
Ethel Vázquez ha subrayado que esta apuesta de la Xunta por la estación intermodal de Vigo se traduce en una inversión global de 18 millones de euros, «el mayor gasto en todas las intermodales de Galicia, que se está materializando en la construcción de la nueva estación de autobuses, que se encuentra a pleno rendimiento». Las obras cuentan también con el cofinaciamento de los fondos europeos FEDER.
En estos momentos ya están ejecutados los trabajos de adecuación de la parcela y de preparación de los túneles, y las labores se centran, entre otras tareas, en los pilotes del túnel de Lepanto, en la cimentación de la dársena de autobuses y en la loseta del túnel de Vialia.
La titular del departamento de infraestructuras y Movilidad ha expresado la seria preocupación del Gobierno gallego por las expectativas que afronta este gran proyecto en el futuro inmediato, dada la complejidad de estas obras, en la que deben coordinarse los trabajos de construcción del Centro Vialia, con los de la nueva estación de autobuses, y los nuevos accesos, de forma compatible con el funcionamiento de la terminal de ferrocarril provisional.
Existe el riesgo de que las obras de la estación de autobuses tengan que pararse, lo que supondrá que ni el Centro Vialia ni el complejo intermodal de Urzaiz podrán estar funcionando en 2021.
La Xunta había acordado con el Ayuntamiento y con el Ministerio un plan de obras y un cronograma que preveía la puesta en servicio del Centro Vialia y de la estación intermodal en primavera de 2021. Y para eso, ha recordado la conselleira, el Gobierno de España tiene que aprobar la cofinanciación de los accesos, que había comprometido hacer en junio, algo que la Xunta sigue esperando, ya que ayer el Consejo de Ministros tampoco lo aprobó.
Ethel Vázquez ha advertido que, sin esa aprobación, el Ayuntamiento no puede empezar las obras de los accesos que esperan desde marzo. Y, de forma encadenada, añadió, las obras de la estación de autobuses probablemente tengan que pararse, lo que supondrá que ni el Centro Vialia ni el complejo intermodal de Urzaiz podrán estar funcionando en 2021.
La conselleira asegura que desde el Gobierno gallego no se encuentra explicación a esta situación, que es gravemente perjudicial para los intereses de Vigo y para la reactivación económica. Y añade que el Covid-19 no puede ser excusa para abandonar los compromisos del Gobierno de España con Vigo, como tampoco pueden ser excusa para suprimir los servicios ferroviarios en Galicia, que en el caso del Eje Atlántico alcanzan una reducción del 40%, ni para aparcar otro proyecto fundamental para la ciudad: la Salida Sur.
