La UVigo participa en un proyecto internacional que monitoriza la dinámica de la costa mediante fotografías hechas por los visitantes

Se han instalado puntos de monitoreo para que los ciudadanos puedan aportar sus fotos en las playas de Rodas, en las Illas Cíes; Agrelo, en Bueu ; A Lanzada, en O Grove; y Area Maior, en Muros

La Universidad de Vigo participa en el proyecto internacional CoastSnaps, una iniciativa que busca monitorizar las playas y la dinámica costera de varios puntos de la geografía de Galicia y otros países mediante fotografías tomadas por sus visitantes.

Surgido en Australia en 2017, el proyecto une a comunidades científicas y ciudadanos de todos los continentes. La investigadora del grupo de Oceanografía Geológica y Biogeoquímica de la Universidad, Rita González, explica que «monitorizar nuestras costas y, sobre todo, la erosión de las playas es crucial para formular estrategias que puedan hacer la costa más resistente, pero requiere mucho trabajo».

Por este motivo, la iniciativa recurre a la colaboración ciudadana en el proceso de toma de datos mientras disfrutan de un paseo o de un día en la playa. Para ello, en Galicia se han instalado cuatro puntos de monitoreo en las playas de Rodas, en las Illas Cíes; Agrelo, en Bueu ; A Lanzada, en O Grove; y Area Maior, en Muros.

Lo único que tienen que hacer los visitantes es acercarse a los puntos de control instalados en los cuatro arenales y sacar una foto con el teléfono móvil, para después subirla a la redes sociales del proyecto o enviarla a los investigadores.

Hasta el momento ya hay 1.582 imágenes, de las que 730 se corresponden a las bases de la playa de Rodas, 658 a Agrelo, 127 la Lanzada y 70 a Area Maior.

CostSnap recurre a la ciudadanía porque la monitorización a largo plazo requiere de datos durante mucho tiempo y suele ser «difícil de completar sin un equipo de personas que puedan repetir los estudios en estas áreas con regularidad, registrando grandes cantidades de información como puede ser la forma de una playa, la posición de la línea de costa, ancho del arenal… etc».

Es aquí donde la ciudadanía puede ayudar, recalca González Villanueva, «actuando cómo científicos y colaborando acercando su grano de arena». Para eso, tan sólo deben emplear los soportes instalados en las playas para apoyar los teléfonos móviles. «Al usar esas bases, las fotografías se toman en una localización y un ángulo consistentes, lo que significa que una vez compiladas, proporcionan un time- lapse de la costa y se pueden analizar para ver cómo esta cambia en el tiempo». Para facilitar el proceso de toma y envío de las imágenes, el proyecto cuenta con una aplicación móvil.