Reconocido internacionalmente por sus descubrimientos fundacionales en el campo de las nanoestruturas biomiméticas, es docente e investigador de la Universidad de Michigan, institución que en el año 2020 le otorgó el reconocimiento Irving Langmuir Distinguished University Professor of Chemical Sciences and Engineering, uno de sus máximos honores
El químico Nicholas Kotov será investido doctor honoris causa de la Universidad de Vigo el lunes 12 de junio en una ceremonia que arrancará a las 12.00 horas en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y en la que ejercerá como padrino el catedrático Luis Liz Marzán. Nacido en Moscú en 1965 y nacionalizado estadounidense, Kotov, referencia internacional en materia de nanoestruturas biomiméticas, se convertirá así en el vigésimo noveno honoris causa de la institución académica viguesa.
La propuesta de investidura de Kotov como honoris causa llegó de la mano de los profesores Luis Liz Marzán y Miguel Correa Duarte, con quien lleva más de 25 años colaborando. Se aprobó primero por unanimidad por el Departamento de Química Física -en septiembre de 2022- y el pasado 24 de enero, recibió el respaldo por asentimiento de los miembros del Consejo de Gobierno.
Convidada al acto toda la comunidad universitaria
Como es habitual en estos casos el acto, a lo que está invitada toda la comunidad universitaria, arrancará, tras abrir la sesión el rector, con la lectura por parte de la secretaria general de los acuerdos del Consejo de Gobierno por los que se nombra la Kotov doctor honoris causa de la Universidad de Vigo. A continuación, tendrá la palabra el padrino del doctorando, Luis Liz Marzán, que será el encargado de hacer el elogio de los méritos que llevaron la este químico a alcanzar el grado supremo de distinción que concede una universidad.
Referencia internacional y colaborador habitual de la UVigo
Reconocido internacionalmente por sus descubrimientos fundacionales en el campo de las nanoestruturas biomiméticas, Nicholas La. Kotov es docente e investigador de la Universidad de Michigan, institución que en el año 2020 le otorgó el reconocimiento Irving Langmuir Distinguished University Professor of Chemical Sciences and Engineering, uno de sus máximos honores. Además de sus grandes logros científicos en el campo de las nanoestruturas biomiméticas, que transcederon la numerosas disciplinas, desde la ingeniaría química hasta la ciencia de los materiales, Kotov también destacó por su capacidad para recrear en su laboratorio el proceso universal mediante lo que tiene un lugar a ensamblaje de estructuras biológicas muy complejas, así como el descubrimiento de las vías que utiliza la naturaleza para crear estos materiales complejos. Con esta visión, el químico sintetizó un gran número de materiales con propiedades extraordinarias que previamente se consideraban inalcanzables.
Muchos de los descubrimientos realizados por Nicholas La. Kotov contaron con la colaboración de investigadores de la UVigo, como es el caso, desde 1997, de Luis Liz Marzán, y el entonces estudiante de doctorado y ahora catedrático del Departamento de Química Física Miguel Correa Duarte. En su trabajo conjunto, aplicaron el método de ensamblaje capa-por-capa para controlar la estructura en la nanoescala de nanocompostos biomiméticos magnéticos y fotoluminiscentes, dando como resultado un importante número de publicaciones. Por su parte, durante la elaboración de la tesis de doctorado de la profesora Isabel Pastoriza, se identificaron las propiedades plasmónicas y biológicas esenciales de diversos nanocompostos autoensamblados. Varios de estos estudios resultaron fundamentales para el desarrollo del campo de los materiales biomiméticos y bioinspirados, permitiendo avances tecnológicos relacionados con la electrónica, tecnologías energéticas, descubrimiento de fármacos, implantes biomédicos y robótica.
Kotov publicó más de 370 artículos en las revistas de mayor prestigio, un 20% de ellos en Science, Nature o Journal of the American Chemical Society, tres de las revistas científicas del mundo en el ámbito de la química más importantes. Su impacto académico revela un índice h de 138, con más de 70.000 citas, uno de los más elevados de su campo. Reconocido por el Departamento de Defensa de EEUU, a American Chemical Society o la Royal Society of Chemistry, Kotov también convirtió a lo largo de la última década su investigación en seis empresas start-up, todas ellas relacionadas con las tecnologías biomiméticas.

