La Universidad de Vigo arranca el curso planificando test masivos a personal y alumnos

Se han habilitado distintas medidas para garantizar la seguridad.

El rector, Manuel Reigosa, subraya que «cuanto menos tengamos que estar en casa y más en el aula, mucho mejor»

La institución ha puesto en marcha otras medidas como la habilitación de nuevos espacios docentes, la ampliación de aulas o la instalación de códigos QR en la entrada de las clases

La Universidad de Vigo someterá próximamente a todo su personal docente, administrativo y de servicios, unas 3.000 personas, a PCR de saliva para tratar de detectar posibles casos positivos de Covid y, a partir del inicio del curso, el próximo lunes, efectuará 200 PCR aleatorios a personal y alumnos cada semana.

Así lo han detallado hoy el rector Manuel Reigosa y los vicerrectores de Planificación y Sostenibilidad, José Luis Míguez, y de Investigación, Belén Rojizo, en una rueda de prensa en la que dieron cuenta de algunas de las acciones que se van a llevar a cabo en un curso «extraordinario».

«La idea fundamental es hacer una especie de foto fija de cómo se encuentra la Universidad nada más arrancar el curso y, a partir de ahí, hacer un seguimiento a lo largo del mismo con la realización de esas 200 PCR semanales”, subrayó el rector.

Manuel Reigosa ha recordado cómo el curso pasado la Universidad de Vigo, al igual que el resto de universidades españolas, tuvo que «ponerse las pilas» para llevar a cabo toda una serie de medidas para las que, en principio, no se estaba preparado, pero que resultaron de gran utilidad y fueron en muchos casos pioneras.

En este sentido el rector hizo hincapié en que a pesar de todo lo sucedido con el Covid, la institución académica viguesa está consiguiendo este curso unos excelentes resultados de matrícula, lo que, a su juicio, quiere decir que la ciudadanía fue capaz de percibir la preocupación de la institución, tanto por los temas de seguridad, «algo prioritario en estos momentos», como por garantizar una docencia de calidad. «Es importante que seamos quien de formar a nuestros alumnos con las mismas competencias que tendrían en un curso normal», subrayó Reigosa.

Todo listo para adaptarse a los diferentes escenarios

Los tres participantes en la rueda de prensa insistieron en que se bien el curso arranca en una evidente situación de incertidumbre, en la Universidad de Vigo está todo listo para adaptarse a los diferentes escenarios que puedan ir surgiendo. «Cuanto menos tengamos que estar en casa y más en el aula mucho mejor», insistió Reigosa.

No obstante, en previsión de lo que pueda pasar, el rector explicó que la Universidad ha puesto en marcha una serie de medidas, a mayores de la realización de los test PCR, que incluyen desde hacer obras para dotar a los centros de nuevos espacios docentes, hasta ampliación de aulas para que puedan cumplirse las distancias de seguridad o la instalación de códigos QR en la entrada de las clases.

Son diferentes acciones que desde el equipo de gobierno esperan que permitan actuar con la máxima seguridad y garantizar que la docencia sea lo mejor posible, lo que significa un grado de presencialidad muy alto y, al mesmo tempo, estar preparados para, si en cualquier momento hay que pasar a una situación de no presencialidad, tener las herramientas preparadas.

Destacan aquí el Campus Remoto, que se puso en marcha en un tiempo récord y que se reforzó a lo largo del verano; y el Campus Integra, que va a permitir combinar la docencia física y la virtual, con alumnos y alumnas que puedan estar presentes en el aula delante del profesor con otros que seguirán las clases desde la casa pero que, igualmente, van a poder interactuar de manera continua con el docente.