La secretaria de Estado de Igualdad no se pronuncia sobre la imputación de Mónica Oltra por presunto encubrimiento de abusos de su exmarido a una menor tutelada

'Pam' durante la visita de hoy en Vigo.

Tras visitar en Vigo el Centro de Emergencia para Mujeres víctimas de Violencia de Género, Ángeles Rodríguez ‘Pam’ se remite «a lo que haya dicho» Podem en Valencia

En medio de la polémica suscitada por la imputación de la vicepresidenta del gobierno autonómico en la Comunidad Valenciana, Mónica Oltra, aterrizaba hoy en Vigo la secretaria de Estado de Igualdad y Contra la Violencia de Género, Ángela Rodríguez ‘Pam’. Polémica relacionada con la gravedad del caso -presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada-, y todo lo que conlleva la política actual y la hemeroteca, con frases en el recuerdo de la propia Oltra diciéndole al entonces presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, que si fuese imputada «ese día me iría a mi casa».

Oltra, pese a todo, todavía no se ha ido a su casa, y la secretaria de Estado de Igualdad, pese al cargo que ocupa, guarda silencio remitiéndose, única y exclusivamente, «a lo que haya dicho» Podem en Valencia.

Ángela Rodríguez ha comparecido ante los medios tras una visita al Centro de Emergencia para Mujeres víctimas de Violencia de Género en Vigo y, pese a las preguntas de los periodistas, se ha limitado a insistir en esa remisión a las palabras de otros «compañeros», que tampoco han llegado hasta el momento.

Cabe recordar que Mónica Oltra, vicepresidenta del gobierno autonómico en la Comunidad Valenciana y consejera de Políticas Inclusivas, ha sido imputada por el Tribunal Superior de Justicia de esta comunidad por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada.

La Sala, tras estudiar el caso, se ha declarado competente para instruirlo al apreciar «una serie de indicios plurales» que «hacen sospechar la posible existencia de un concierto» entre la aforada (Oltra) y diversos funcionarios para «proteger a su entonces pareja o bien proteger la carrera política de la aforada».