El estudio confirma que la iniciativa pionera en España mejora la recuperación física y emocional tras un trasplante de progenitores hematopoyéticos
La prestigiosa revista Medicina Clínica acaba de publicar los resultados de un estudio realizado en el Hospital Público Álvaro Cunqueiro de Vigo sobre el impacto del Programa de Ejercicio Físico Terapéutico en pacientes sometidos a un trasplante de progenitores hematopoyéticos (TPH). El trabajo confirma que la práctica de actividad física adaptada durante la hospitalización favorece la recuperación y contribuye a reducir síntomas como la fatiga, la somnolencia, la dificultad respiratoria o el nerviosismo.
El TPH es un tratamiento habitual en enfermedades oncohematológicas que requiere largas estancias hospitalarias en régimen de aislamiento. Esta situación, junto con las complicaciones derivadas del trasplante, suele retrasar la recuperación de los pacientes. Para contrarrestarlo, en 2017 fisioterapeutas de la Unidad de Terapias y del Servicio de Hematología del Álvaro Cunqueiro pusieron en marcha este programa pionero, que supuso un cambio de paradigma frente a la hospitalización tradicional centrada en el reposo.
Un programa en crecimiento desde 2017
El plan ha ido evolucionando en los últimos años, incorporando material básico en las habitaciones de aislamiento (bandas elásticas, pelotas, steps, bicicletas), equipando salas comunes con tapices y bicicletas estáticas y ofreciendo un seguimiento más personalizado, que incluye incluso consultas preingreso.
De esta experiencia nació en 2022 la guía “Ejercicio Terapéutico en el Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos: Guía para pacientes”, elaborada por fisioterapeutas, enfermeras y hematólogos, y presentada en la reunión anual del Grupo Español de Trasplante Hematopoyético y Terapia Celular (GETH-TC). El documento está disponible para todos los hospitales que deseen implementarlo.
Resultados avalados científicamente
El estudio publicado en Medicina Clínica, titulado Influencia del ejercicio terapéutico en la sintomatología asociada al trasplante de progenitores hematopoyéticos, demuestra que la iniciativa es segura y eficaz. Además de mejorar la capacidad física, ayuda a reducir síntomas frecuentes durante la recuperación y contribuye a una mejor calidad de vida de los pacientes.
Un modelo exportable
La experiencia del Álvaro Cunqueiro ya ha despertado el interés de hospitales de otras comunidades autónomas, que se han puesto en contacto con el equipo vigués para replicar el programa. Sus responsables destacan que se trata de un modelo fácilmente aplicable en otros servicios hospitalarios y que puede convertirse en una referencia para mejorar la atención a pacientes en situaciones clínicas similares.

